Por at 25th May, 2008
Hace casi dos semanas extravié mi celular y aunque la conexión de la misma línea en un nuevo aparato demoró menos de 2 días, voluntariamente dejé pasar el tiempo sin habilitar mi nuevo teléfono por más de una semana
Esos días disfruté mucho la libertad de andar sin teléfono, a pesar de que relativamente no recibo tantas llamadas durante el día y no suelo engancharme en conversaciones de texto; es decir, no soy precisamente alguien con mucha afición por esos aparatos. Sin embargo, me di cuenta de la gran diferencia y el cambio positivo que hubo esta semana sin celular, sobre todo por no tener que estar pendiente de dónde lo dejé, de apagarlo en determinados lugares, y de si “aquel” timbre no es el de mi teléfono.
Me gustaría poder vivir 100% libre de celular, no solamente por temas de mi salud física sino también por mi bienestar emocional, pero pienso que quizá sea suficiente con aprender a darle una buena utilización.
Por ahora he decidido llevarlo conmigo pero *apagado*, para que en caso de tener necesidad de comunicarme con alguien pueda encenderlo y hacer la llamada. Igualmente, podré escuchar o leer los mensajes que me hayan dejado. Esto me va a evitar tener que contestar tantas llamadas de números equivocados y en situaciones inconvenientes o peligrosas.
Y tú, podrías vivir sin celular? No vivíamos “incomunicados” hasta hace pocos años?
Yo no solo podría, sino que lo estoy deseando. Lo que pasa es que no es por mí, es por los demás, que no me dejan, se enfadan si no estoy disponible para cuando ellos quieran llamarme.
Odio los móviles…
Saludos!
Jaja, es verdad eso de que otras personas se enfadan si no contestas. Las nuevas tecnologías nos han acostumbrado a tenerlo todo al instante. Andamos con la impresión de estar perdiendo nuestro tiempo, pero luego llegamos a la casa y desperdiciamos 2 o más horas viendo tele. Para alguien que vivió hace 100 años nuestro estilo de vida sería completamente incomprensible.
Pero hace 100 años no hubiese sido posible comunicarme contigo ni con los lectores de Familia Libre en tantos lugares del mundo.