Por at 16th September, 2008
De vez en cuando las recetas caseras nos fallan y en lugar de ahorrar acabamos desperdiciando y corriendo a la tienda a comprar el producto convencional. Te suena familiar?
Cuando la lees o alguien te la cuenta parece fácil pero ya manos a la obra resulta que se pega en la olla o que no quita las manchas como te lo dijeron. Claro, si alguien de Europa me da una receta probada al nivel del mar, con productos locales, y yo la sigo al pie de la letra a 2800 metros, con productos de acá, es comprensible que haya que realizar algunos cambios.
Pero no te asustes, si utilizas ingredientes no tóxicos y tienes cuidado de practicar procedimientos que te parezcan seguros, las recetas caseras pueden serte muy útiles, ahorrarte dinero y en su mayoría vas a tener éxito.
Los principales fracasos con intentos caseros tienen que ver con la preparación de comida (sí, esto ya casi se ha convertido en un procedimiento casero para alimentarnos). Yo nunca he sido experta en la cocina y solamente empecé a interesarme por la cocina desde mi embarazo, así que todavía soy algo principiante. Esto combinado con que me gusta intentar platos difíciles pero a la hora de hacerlos me dan ganas de simplificarlos…
Mi último intento fallido fue el de hacer queso. Una vez comprendido el proceso pensé que sería muy simple pero resulta que la leche jamás cuajó y no hubo ningún queso. Seguiré intentando con una temperatura más controlada y una leche de mejor calidad ![]()
Y tú, has tenido algún intento fallido al intentar seguir alguna receta casera?
Hola Mónica:
A mi también me han fallado recetas caseras, la última fue mi intento de hacer yogurt, el sabor salió, pero no cuajó mucho que digamos, me quedó espeso pero no cuajado, lo sigo intentando, espero que me resulte en un futuro.
Saludos.
Gabriela.
Gabriela, con el yogur igual me fallaba bastante pero ahora me he vuelto una experta. Tal vez lo que falla es la temperatura? O el tiempo que lo dejas reposar?
Voy a revisar con mas cuidado tanto temperatura como el tiempo, espero que mejore! Gracias Mónica!
Gabriela.