Por at 9th June, 2008
Esta semana, junto a Inés Copertari de la fundación Argentina LACMAT hablaremos de algunos mitos conocidos y dudas frecuentes relativas a la lactancia materna. Inés piensa que la lactancia es un camino que vale la pena recorrerlo porque tiene que ver con el vínculo maravilloso que se produce, por la calidad de nutrición, por la sanidad de nuestros hijos, de nuestras comunidades y nuestras sociedades. Al final nos cuenta sobre el curso de capacitación a distancia que ofrece LACMAT.
También está disponible una lista de recursos relacionados y la transcripción de esta entrevista.
Recursos relacionados, en orden de mención:
La Liga de la leche Internacional Encuentra un grupo de apoyo en tu ciudad
Mujeres y trabajo: Pasos a tomar para lugares de trabajo amigos de la gente
Compatibilidad de la Lactancia con medicamentos y otros productos (Recomendable tener este enlace a mano)
Curso de capacitación a distancia en lactancia materna (LACMAT)
Artículo: “La edad natural del destete”
Símbolo internacional de la lactancia materna. Conócelo y ayuda a difundirlo!
Transcripción
Mónica: Estamos de regreso en Radio Familia Libre. Hoy nos acompaña Inés Copertari, desde la Argentina. Ella es presidenta de la fundación argentina de apoyo a la lactancia LACMAT. Hola Inés cómo estás?
Inés: Muy bien, muchas gracias. Cómo te va?
M: Bien, gracias
Hoy vamos a hablar sobre los mitos de la lactancia materna y vamos a desenmascarar algunos mitos. Cuéntanos brevemente acerca de LACMAT y lo que los visitantes pueden encontrar en la página web.
I: LACMAT es una Fundación que empezó a trabajar en el año 95. En el año 97, una vez terminados todos los papeles que se exigen aquí en Argentina para tener una organización de este tipo, trabajamos desde diciembre desde 1997 hasta ahora. Somos un grupo de personas de diferentes profesiones: mamás de grupos de apoyo, licenciadas en arte, una socióloga, una asistente social, un médico y la condición que tiene es que no es una organización de médicos, si bien trabaja en salud y en nutrición infantil, y específicamente en promoción de la lactancia. Esto nos parece muy enriquecedor porque tiene distintas miradas.
M: Tú recuerdas algún mito que tenías cuando estabas embarazada o cuando tu bebé acababa de nacer.
I: Primero me gustaría definir lo que es un mito. Es una creencia que está muy arraigada, que tiene algo de tradición, algo de historia familiar, de moda, también algo de toque médico. Los mitos cambian con los tiempos, quizá con las razas y algunos tienen que ver hasta con la religión. Están muy arraigados en uno y respecto a la lactancia no nos ayudan, porque generalmente se basan en una creencia que es falsa.
A mí lo que me pasó es que yo fui una mamá grande, tenía 35 años cuando me embaracé de mi único hijo y estaba convencida de que iba a tener la facilidad de parir que tuvo mi mamá, que tuvo 3 hijos. Entonces yo estaba muy preparada para tener un parto vaginal, rápido, porque creía que eso era una capacidad que se heredaba, que yo tenía esa misma capacidad para parir. Y en realidad no me pasó. Lamentablemente mi hijo nació por cesárea, tuve una serie de inconvenientes, tales que llevaron a que no pudiera amamantar a mi hijo los primeros meses de vida. Después sí lo logré con ayuda de un grupo de apoyo. Esto sería lo que me pasó como algo diferente.
Después respecto a la lactancia yo no sabía nada. Cuando yo tuve a mi hijo, 18 años atrás, yo no sabía nada acerca de la alimentación infantil. Me daba exactamente lo mismo. No conocía los riesgos de la alimentación artificial, por un lado, y desconocía completamente las bondades del amamantamiento. Me parecía que era una especie de opción, pero que no era a lo que deberíamos apuntar todos hasta desde el origen, por ser mamíferos. Me daba lo mismo, la verdad. Pero tiene que ver con esto de la ignorancia. Me preocupaban otras cosas. No me preocupaba la manera de alimentarlo.
M: Sí, a mí me pasó lo mismo. Yo pasé como un mes pensando si necesitaba una tina para bañar a mi hijo y si lo iba a bañar acá o acá. Pasé uno o dos meses pensando en eso o en cuánta ropa necesitaba. Y solo me preocupé de la lactancia como un mes antes de dar a luz, cuando mi barriga ya estaba grandísima. Ahí es que yo contacté a una señora de la Liga de la Leche, pero tuve 9 meses para pensar en eso y me pasé pensando en otras cosas. Es el ambiente también porque cuando una está embarazada le dicen “ya tienes todo? Ya tienes la cuna? Entonces una se concentra en esos aspectos, que a la final a veces ni siquiera llega a usar o cuando nace el niño te das cuenta de que no necesitabas cuna. Como me pasó a mí, que tenía la cuna armada y nunca le puse ahí a mi hijo.
I: Claro, no pensás en esas cosas. Acá siempre lo decimos un poco en broma. Que como que las mujeres estamos divididas en el ombligo, porque de la cintura para abajo somos del ginecólogo pero de la cintura para arriba, de dónde? Nos preguntamos esto porque es muy raro –ahora cada vez más- pero es muy raro que salvo cuando te haces un examen mamario porque te vas a hacer una mamografía, durante el embarazo o cuando son más jóvenes y van al ginecólogo, ningún médico se hace cargo de las mamas de la mujer. Para ver si se le forma el pezón, si son retráctiles, si son invertidos. Y estando embarazada tampoco.
M: Bueno, yo escuché recientemente de una mamá. Ella me contaba que no había podido amamantar a su hijo porque el tiempo de embarazo ella no preparó sus pezones.
I: Antes se aconsejaba mucho unos ejercicios. Creo que es importante que nosotras por la lactancia y como mujeres que somos tenemos que reconocer nuestro cuerpo y conocernos. Lo importante es si se te forma la bolita del pezón. Por ejemplo, cuando hace frío, cuando te bañas con agua frío, cuando te tocás. Si es que se endurece y si el pezón tiene una forma que sale para afuera.
M: Claro, para ver si no está invertido, no?
I: Si es así, si se te forma la bolita del pezón, en general, no vas a tener ningún problema. Lo que hay que tener en cuenta es si no se te forma la bolita porque el pezón está, por ejemplo, invertido. Entonces ahí es cuando tendrías que consultar al médico y hacer alguna cosa. Hay algunos ejercicios, se llaman técnicas de Hoffman, que algunos médicos las recomiendan, y otros no. Tienen que ver con una especie de estiramiento y de girar los dedos como si fuera el dial de una radio para intentar que se te forme.
Nosotros lo que decimos es que para una mamá sana no hay mejor formador del pezón que el bebé. Pero, hay que tener en cuenta estos casos que a veces no es tan sencillo pero que hay maneras de lograrlo porque hay no solo los ejercicios sino otros elementos caseros –o no- que ayudan a sacar el pezón.
M: Y el tema de preparar los pezones ya cuando el niño nace y tienes unos pezones normales. Preparar el pezón para antes de amamantar. No sé si tú has oído de esto?
I: He oído, pero la fundación tiene una mirada de utilizar las cosas naturales. Por ejemplo, extracción con la mano si se puede, no usar ninguna cosa extraña salvo que sea necesario, salvo que la mamá necesite incorporar cosas para que la lactancia le sea más sencilla.
Nosotros lo que decimos es que , una vez que el bebé dejó de mamar, dejar una gotita de leche sobre el pezón, que tiene propiedades antibacteriales muy importantes, y si fuese posible durante el embarazo tomar un poco de sol desnuda sería maravilloso porque el sol (fortalece) la piel del pezón. Lo que pasa es que no siempre tenemos esa oportunidad
Pero después, no pasarse esponjas ni nada porque más bien podrían hasta lastimarlos, no?
Una sugerencia sabia es no intervenir cuando no hace falta. O al revés: uno sugerir a través de la observación, pero ni siquiera por las cosas de libro. Porque hay una técnica pero si una mamá no entra en esa técnica pero le va bien (el bebé aumenta de peso, se lo ve estimulado, responde a la madre, a la familia está todo bien. Uno tiene que intervenir cuando hay inconvenientes
M: Vamos con el siguiente mito: el de dar el pecho con horario.
I: Bueno, también en eso hay una creencia muy arraigada también en la profesión médica, contra la que es muy difícil cambiar: que los bebitos tienen hambre cada 3 horas. Parece que alguien lo dijo alguna vez y entonces a partir de ahí, desde hace muchísimos años cuando salió un auto Ford. Se llama la Teoría del Tanque Vacío. Un médico hace muchos años en un estudio con estómagos de bebitos que habían fallecido fue llenando por un lado y medía el tiempo que tardaban en vaciarse estos estómagos. Lo hizo con más de noventa y pico. Y sacó un promedio del tiempo entre que lo llenaba y vaciaba, y daba más o menos 3 horas. De ahí viene esta historia de que los bebitos deben comer de 10 a 15 minutos de cada lado y cada 3 horas. Y como que no pueden tener hambre ni más tarde ni antes.
Si pensamos en nosotros como adultos, que tenemos ciertas pautas que tienen que ver con la organización de la vida, pero que no todos tenemos hambre a la una. A veces tenemos hambre a las 12 o a la 1 y media. Bueno, un bebé más aún todavía. Nace tan vulnerable, tan inmaduro…obligarlo a comer con un horario rígido atenta contra la lactancia y contra la producción. Así que de esto hay que olvidarse.
M: Vamos con un mito parecido: “no hay que despertar a los recién nacidos para comer”. Entonces, el niño ya va durmiendo 4 horas y los papás están felices porque el niño no molesta.
I: Claro. A esto se le suma otro mito, no? Por lo menos acá, cuando vos dices “es bueno?” y te dicen: “si, come y duerme”. Es como un sinónimo: bondad de un bebé (aparte de que obviamente que es bueno) significa que come y duerme: no molesta.
En realidad, los bebitos comen en distintos horarios. Hay algunos que son más dormilones que otros pero la realidad es que los 2 primeros meses de vida que es el tiempo que se estima que se tarda en establecer la lactancia, es decir: que una mamá se ponga canchera con esta cuestión del llanto y el comer, que una produzca la cantidad de leche que necesita, que conozcamos los distintos llantos y que podamos reconocer. Esos dos meses se ven muy favorecidos cuando el bebé come a lo que se llama “libre demanda”. Esto significa que cada vez que el bebé pide se lo pone al pecho, tanto de día como de noche. Sobre todo si es de noche. Pero no quiero confundir. Por un lado dije lo de no intervenir y por otro lado te quiero decir esto. Un bebé bien chiquito, de 10 días, de una semana, no puede dormir 8 horas. Necesita ser despertado.
M: Es peligroso, no?
I: Es muy peligroso. No va a aumentar de peso, vos no vas a producir leche y aparte…(bueno yo no soy médico)…pero tiene que comer. Y si no se despierta hay que despertarlo.
Lo que no significa que luego se transforme en un problema. Vos decís “y si lo despierto ahora cómo hago cuando crezca?”. Es un tiempito de regulación. Y no significa que porque lo despierte luego se va a despertar toda la vida.
También el sueño tiene que ver con los mitos y es una de las cosas que nos quitan el sueño a los padres. Porque lo que queremos es también dormir.
M. Y bueno, al despertar a un bebé no es que uno le levanta y le sacude, sino en mi caso yo ponía al seno y él se despertaba, abría algo sus ojos y seguía mamando. En realidad el seguía durmiendo. Solo un poquito de estímulo de ponerlo al seno, de hacerle una caricia en la boquita, no es despertarlo completamente.
I: No, claro. Y esa es una buena cosa a tener en cuenta porque vos viste que los bebitos antes de empezar a llorar empiezan a hacer como un ruidito. También nos pasa lo que se llama “llamar al llanto”, vos viste que nos despertamos antes de que el bebé llore?
M: Ah, sí.
I: Te ha pasado eso? Cuando son muy chiquitos pasa que vos te despertás y el bebé empieza a llorar. Entonces, lo ideal es poner a los bebés a comer (a amamantar) antes de que empiecen a llorar. Porque después les cuesta aprender, están nerviosos, una está nerviosa. Entonces cuando escuchas esos signos (si duerme cerca, que es lo ideal. Que duerma en la misma cama o al lado de tu cama). Cuando vos escuchás esto es momento de ponerlo a que coma y siga durmiendo. Es así.
M: A ver, vamos con otro mito: “15 minutos en cada lado”
I: Bueno en eso vos sabés que la capacidad de succión de cada lactante es diferente. Hay chiquitos que rápidamente “vacían” una mama, y no lo hacen en 15 minutos (lo hacen en mucho menos tiempo) y hay algunos que necesitan un poco más de succión. Lo que tenemos que tener como regla es que hay que dejarlo que mamen de una mama profundamente. Y eso puede alcanzar. No necesariamente hay que darle de las dos. A veces es más práctico que si está satisfecho(a) le das de una sola y después le das de la otra. Y que tenga que ver con esto que cuando está al pecho hay que escucharlo tragar. Porque una mamá dice “estoy agotada, me duele la espalda porque hace media hora está tomando teta”
M: Y a veces no están tragando nada, no?
I: Claro, y si uno observa a la mamá –que esto es muy importante- cuando vos mirás a una mamá que está cansada después de tanto tiempo ves que la espalda se le va doblando sobre las rodillas.
M: y se hace súper difícil dar de lactar en esa posición.
I: Es muy difícil, sí. Entonces hay que tener en cuenta que cuando el bebé está prendido hace un juego de succión y deglución. Hace como una caricia con la lengua sobre la areola del pezón y el pezón, y va a tragar. Lo que tenés que escuchar es que trague, y se escucha. No solo se escucha sino se ve. Cuando es muy chiquito se ve porque se le mueven las orejas, se le mueven los mofletes, se le mueve la sien…Cuando deja de hacerlo hay que tocarle el mentón para que lo siga haciendo, o para desprenderlo o ponerlo del otro lado. Pero los 15 minutos, ya te digo: puede ser mucho menos y quedar satisfecho. Y si no, si es más lo que hay que regular es que esté bien prendido y que esté prendido y comiendo.
M: claro, porque hay algunos niños que toman intervalos de 10 minutos pero no cada 3 horas sino cada hora o cada…es bien diferente. Muchos se quedan prendidos por largo rato. O el mismo niño. El primer mes tiene unos patrones y luego cambian.
I: Sí, es así. Dicen que lo que se sugiere si uno pudiera estar como todavía en algunas pocas culturas: tener a los chicos colgados todo el día y que tengan libre acceso al pecho, hacen tomas cortas muy seguidas. Hay una tribu, no recuerdo ahora si son los Lasaches, me parece, que tienen a sus bebitos en unas especies de quepinas todo el tiempo.
M: Claro, yo crié así a mi hijo.
I: Ah , si?
M: y es como tú dices. Mi hijo no tenía ese patrón cada 3 horas, sino que era todo el rato. Porque eso es lo que me recomendaron. Era poner al niño desnudo, igual en tu cuerpo desnudo y me cubría con otra cosa pero era piel con pie, en un porta bebés. Entonces estaba todo el tiempo estimulado. Comía por 5, 10 minutos y no era mi preocupación de estar ya con el reloj, y “ya le toca” o no le toca…Entonces ahí la lactancia en realidad es automática
I: Claro, los bebitos se regulan solos. Hacen tomas cortitas muy frecuentes, casi entre 12 y 20 por día. Y dicen que los chicos así, aparte de que tienen una curva de crecimiento muy interesante, son chicos que lloran menos.
M: Vamos con el siguiente mito: “senos pequeños-poca leche”.
I: Sí, es una cosa muy común el creer que el tamaño influye en la producción de leche. Y lo que tenemos que saber es que todas las mujeres, tengamos pechos chicos o grandes, la cantidad de conductos galactíferos son los mismos. Lo que le da volumen a la mama no es la glándula si no la grasa. Entonces, el tamaño no influye para nada la producción de leche.
Esto es interesante porque se escucha mucho; “como yo tengo pechos chiquitos tal vez tenga inconvenientes”. Muchas mamás lo plantean en los grupos de poyo.
M: Este es el otro mito que yo tenía. Que hay que tener unos biberones y leche artificial, por si algún día no tengo leche.
I: Claro. Bueno, porque también tenemos esta idea del biberón que se llena y que se vacía. Y nosotros somos una fábrica en producción. Mientras más oferta (más se prenda al bebé) más leche vamos a producir. No nos vaciamos como la mamadera. A medida que el bebé succiona una produce. Es milagroso esto. Trabaja en una forma perfecta desde las leyes económicas perfectas desde las leyes de la oferta y la demanda.
M: súper eficiente
I: No sobra ni falta.
M: y por ejemplo las madres que tienen gemelos o trillizos igual tienen para todos, no?
I: Sí. Parece increíble pero es así.
M: Otra cosa que a mí me han dicho bastante es que hay que dejar de darles el seno pronto porque de grandes ya no van a dejar. Entonces hay que aprovechar mientras son pequeños…luego ya es difícil.
I: No, mira, la regla de oro dice: Lactancia exclusiva los primeros 6 meses. Exclusiva, lo que significa sin agua, sin tes, sin juguitos. Solamente leche materna. Luego la incorporación de alimentación complementaria adecuada y continuar con la lactancia por 2 años y más. Ese “y más” ya es una cuestión (familiar). Cuando tu hijo tiene 2 años, bueno a vos te pasará que uno lo conversa.
M: Es tanto como la madre y el niño lo deseen.
I: Claro, exactamente. Ese es el tiempo del destete. Cuando lo decida la madre y el hijo. Entonces hay también una creencia de que después del año de vida la lactancia pierde su capacidad de alimentar.
M: A mí me han dicho: “tu leche ya no sirve”
I: Claro, “tu leche ya no sirve”, “es agua sucia, te dicen acá”, “es una agüita que le estás dando”…y en realidad cubre muchas necesidades calóricas. Lo que sí es cierto que a partir de los 6 meses, los seres humanos tenemos otras necesidades calóricas más allá de la lactancia materna.
M: Y es también el interés de los niños que empiezan a ver lo que los padres comen. Sus habilidades cambian y su alimentación se diversifica naturalmente.
I: Así debe ser. Pero lo que no significa que pierda valor la lactancia. Sino que son los alimentos adecuados más la lactancia materna. Por el tiempo que le parezca adecuado a la madre y hachada hijo. Y a cada madre en cada momento.
M: Y tú mencionaste que no se le debe dar agua. A mí me decían mucho “el bebé debe tener sed: dale agua!”Y la leche materna tiene una composición altísima de agua. No sé cuánto es exactamente, tú conoces?
I: La verdad es que me tendría que fijar, pero la realidad es que un gran porcentaje de la leche materna es agua. Los bebés cuando se despiertan…también tiene que ver con otro mito: Te dicen “tu leche es aguada” Acá se dice mucho.
Es aguada la del principio. Es aguada porque el bebé tiene sed cuando se despierta. Entonces, a medida que sigue succionando viene (aparte es lo que quedó de remanente en el pecho). Entonces a medida que succiona se va produciendo esta leche con grasa, que es la que lo engorda. Y al final queda como una mezcla. Tiene como el 88% de agua. Que es un montón. Así que durante los primeros seis meses no necesita. Mientras no tome leche de fórmula. Es decir, que sea lactancia exclusiva –ni coma- no hace falta darle agua a pesar del calor ambiental.
M: Otro mito que es bien común escuchar: “Si le doy a demanda lo voy a malcriar”
I: Si le das a demanda y si lo alzás cada vez que llora, no?
Darle a demanda significa estar atenta a las necesidades del bebé. Pensando en la lactancia que lo que tenés que hacer es favorecer la producción: ofrecerle a libre demanda, o sea cada vez que el bebé pide. Y si el bebé no pide pero nosotras tenemos necesidad –sobre todo al principio que nos dan pinchazos- a veces tenés necesidad vos de despertar al bebé o de extraerte leche si estás lejos del bebé, porque ya estás trabajando, por ejemplo. Te tenés que extraer leche porque si no atenta contra vos mismo, pero eso al contrario de malcriarlo en realidad lo favorece. Y después con el tiempo los horarios se van estableciendo y tendrán que ver con los horarios familiares. Cada familia tendrá los suyos. Hay familias que cenan más temprano y otras que lo hacen más tarde. A medida que el bebé pasa a ser parte activa de la comida se acostumbrará a los horarios familiares.
M: Pero mientras más una comparte con el niño es más fácil que se acople a los horarios porque nos conoce más. Porque compartimos más tiempo.
I: Sin duda.
M: Entonces, en realidad lo que estamos haciendo es educándole para que forme parte de nuestra (vida familiar), de nuestro diario vivir. Claro, son muy pequeñitos y no nos ponemos a pensar en eso y a veces se piensa que si le atiendo ahorita y si le doy todo lo que me pide después va a ser incontrolable, y en realidad es lo contrario, no?
I: Nosotros también favorecemos el “upa”. Upa es el levantarlo al bebé. También se dice que es un mito que si cada vez que llora vos lo alzás, lo vas a malcriar. Y es todo lo contrario porque el llanto es un signo de alarma y de urgencia en un bebé. Entonces tiene que ser atendido. Esto que se escucha muchas veces –cada vez menos- que los chicos tienen que aprender a esperar…No puede esperar cuando tiene hambre o cuando llora. Si él se despierta de noche y mamá no lo levanta él no sabe que mamá está cerca.
M: Claro, él no sabe que está en la cocina…Es lo mismo que estés en otro país a que estés en la cocina o a cinco pasos.
I: Exactamente la sensación es de abandono. Imagináte que debe ser terrible. Y por otro lado no llora para molestarnos. Llora porque no habla. Y por suerte venimos dotados con un mecanismo de supervivencia. El llanto es particularmente fastidioso.
M: Es que el llanto está hecho para molestarnos, para llevarnos a tomar una acción.
I: Exactamente eso. Venimos con esta capacidad para que –dicen así los psicólogos- un adulto lo suficientemente bueno nos atienda. Imagináte. Menos mal que lloramos.
M: Bueno, nos pasamos un poco de tema pero vamos con el siguiente mito: hay que destetar al niño cuando la mamá queda embarazada.
I: Mira, lo que decimos nosotros es que si la mamá está en su deseo de seguir amamantando. Si ella sabe que está embarazada y quiere seguir amamantando a su hijo. Eso ya es una decisión. Si se siente bien, no tiene contracciones, lleva un embarazo saludable y el bebé sigue tomando pecho, puede seguir adelante porque no hay ningún inconveniente. Hay muchos casos de mujeres que han amamantado casi hasta el momento del parto.
También es bastante común que si lo hacen así, cuando nace el bebé –esta cosa milagrosa que tiene la lactancia- como la naturaleza protege al más vulnerable, y el más indefenso es el recién nacido. La madre, aunque estuviese amamantando a su hijo más grande, en el momento que parió produce calostro para ese bebé. Generalmente el hijo más grande se destete tal vez, porque como lo primero que va a producir la mamá es calostro para ese bebé, y tiene propiedades que pueden producirle diarrea al bebé más grande. Como cambia el gusto muchas veces los chicos más grandes se destetan solos.
M: Por supuesto es una decisión tanto de la madre como del niño grandecito.
I: Sí, lo que pasa es que también tiene que estar muy contenida (apoyada). Bien alimentada y por otro lado muy apoyada porque se hace muy difícil tener dos chicos seguidos y a los dos amamantarlos, se necesita ayuda en la casa.
M: Vamos con el siguiente mito: no dar el pecho si tienes mastitis.
I: Hay que evitar llegar a la mastitis, porque esta inflamación de algún cuadro de la mama tiene fases previas. Una primero tiene una dureza, un taponamiento, la piel se pone roja, puede doler, nos puede empezar a dar fiebre y si eso no se trata, si una no lo destapa, si una no lo mira, puede llegara a mastitis y hasta formar un absceso. Si llegara a producirse una mastitis, que es un estado muy doloroso, porque la mamá tiene como un estado gripal. Si tiene pus sería la única forma en que hay que dejar de darle de ese pecho y darle del otro, mientras ese pecho te cura.
M: Claro, pero siempre hay la opción de darle del otro lado. No es que hay que destetar al niño porque la mamá tiene mastitis.
I: No, no lo tenés que destetar pero lo que hay que evitar es llegar a la mastitis, no tiene que llegar a eso porque hay esas cosas intermedias que te van avisando lo que está pasando.
M: Cuando una empieza a ver los síntomas de la mastitis, algunas madres podrían decir “voy a dejar de darle el pecho porque esto está causando problemas”. La solución es poner al niño al pecho para que “se destape”, fluya cuando estamos a tiempo de evitar.
Vamos con el último mito que elegí yo y es “no dar el pecho si trabajas o estudias”
I: Bueno, hay como una relación directa que si estás amamantando y tenés que ir a trabajar, que tienes que destetar. Y no lo es. Hay que organizarse de tal manera – si fuera posible y estás siempre pensando en el deseo de la madre de continuar amamantando- de poder congeniar las dos cosas. Tanto estudio como trabajo con lactancia. Así que no son condiciones (rígidas) que porque voy a trabajar o estudiar tengo que dejar de amamantar. Es una cuestión de organizarse un poquito, sobre todo si uno tiene esa posibilidad de saber cuándo va a volver a trabajar, sabe si puede volver en más tiempo, sabe qué derechos tiene…Acá en la Argentina la licencia materna son 45 días antes y 45 días después del parto. Lo que se hace es tratar de trabajar hasta el último tiempo y entonces acumular esta licencia para el post-parto.
M: Claro, porque si tienes un embarazo normal puedes trabajar hasta el último día, no?
I: Claro, tranquilamente. Y también si trabajás 4 horas, por ejemplo y tu bebé tiene 4 meses, ya duerme generalmente más de ese tiempo y te espera para tomar la teta. Y si trabajás más horas en la Argentina existe lo que se llama descansos por lactancia.
M: Aquí también.
I: para una jornada de 6 a 8 horas de trabajo son 2 descansos de media hora por día. Esto te permite- si vivís cerca- irlo a amamantar, o si te lo traen, o retirarte y juntar esa hora que te queda por día para entrar o una hora más tarde o salir una hora antes del trabajo. También la sugerencia cuando muchas mamás consultan qué dice la ley, qué me corresponde…nosotros les decimos –bueno, lo que dice la ley- pero por otro lado que más que ir ante el patrono con la ley bajo el brazo trate de congeniar algo. Decir, por ejemplo, “yo puedo trabajar una hora menos pero trabajar los sábados”, trabajar una hora menos durante dos meses pero después se las repongo…Tratar de no ponernos en contra sino tratar de confraternizar alguna cosa, sensibilizar a los compañeros de trabajo y tratar de lograr lo que se llama “lugares amigos de la lactancia”, que aquí en la Argentina no hay muchos. Alguna empresa privada creo que tiene en donde trabajaba alguien de la Liga de la Leche, que como trabajaban muchas mujeres hay un lugar que no es el baño para que las mujeres que están en período de lactancia puedan sacarse la leche, tengan una heladerita para conservarlas…bueno, esas cosas ayudan mucho.
M: Y para finalizar, se te viene a la mente algún otro mito que quieras mencionar.
I: Sí mira, recuerdo uno que son consultas frecuentes. Una mamá que tiene que tomar un medicamento que dice “yo tengo que dejar de amamantar”. Lo que tenemos que saber respecto de los medicamentos, que salvo los medicamentos que tienen que ver con medicación para el cáncer o antidepresivos y ansiolíticos. Hay toda una nueva generación de medicamentos que son compatibles con la lactancia. Entonces si nos pasa algo por lo cual tenemos que tomar un medicamento y estamos amamantando le tenemos que decir al médico que nos atiende que nos dé un medicamento que sea compatible con la lactancia, que hoy los hay y muchos. Y por otro lado tener en cuenta algunas sugerencias. Por ejemplo, si vamos a tomar un medicamento, cualquiera que este sea, tomarlo después de que lo pusimos al pecho. Tomarlo cuando el bebé hace el período de sueño más largo. Y ante la duda, si estamos tomando un medicamento: suspender la lactancia no! No suspendo el medicamento, sigo amamantando y consulto. Hay páginas de Internet…hay una muy interesante que es española, que está actualizada al día, que vos entrás por producto, por droga y te da los niveles de riesgo.
M: Recuerdas el nombre de la página?
I: Sí, es www.e-lactancia.org. O nos pueden consultar a nosotros a la Fundación LACMAT, vía mail, y nosotros le averiguamos.
M: En conclusión hemos hablado de que tenemos que ser flexibles en nuestra forma de concebir la alimentación infantil; no encasillarnos en un horario ni pretender que los niños al mes ya tengan un horario y nos dejen dormir toda la noche. Otra cosa que hemos dicho es que el cuerpo femenino está preparado para la lactancia. Y bueno, como dije, evitar los horarios, los límites de tiempo que nos causan estrés y preguntar. Porque siempre hay alguien que dio el seno por más tiempo o que está amamantando y que…yo pienso que a las mujeres que hemos dado el seno, así con alegría, nos encanta compartir eso. Una se da cuenta cuando ya ha pasado esta lucha al principio de luchar a veces con los médicos, con los comentarios de la falta de apoyo que existe.
I: De las presiones
M: Y es tan agradable encontrar a otra mamá que también quiere dar el seno a su hijo y si tiene problemas tenemos mucha disponibilidad, mucha voluntad de ayudar a otras mamás.
I: Sí. Yo creo que para algunas mujeres puede ser un período largo, para otras más corto; para unas fácil, para otras más complicado, pero sin duda que vale la pena recorrerlo porque tiene que ver con el vínculo maravilloso que se produce, por la calidad de nutrición, por la sanidad de nuestros hijos y en realidad de nuestras comunidades y nuestras sociedades. A ver, no digo que un chico que tome leche materna sea mejor, pero sin duda creo que tiene que ver con una idea de mundo que uno tiene. El criar con una forma que tenga más que ver con nuestros orígenes, con el alimento con el cual venimos capacitadas para dar a nuestros hijos y que ante la duda tenemos lugares donde recurrir, preguntar. Que los temores que tenemos cada una, que uno piensa “esto me pasa a mí” que cuando somos mamás primerizas tenemos muchos temores que hasta hace nueve meses no los teníamos. Entonces, que no es todo tan rosado como a veces nos hace ver la publicidad, la televisión. Vemos actrices que acaban de tener un bebé que están divinas, y que todos dicen que están divinas, que los bebés están divinos y la verdad es que todos los bebitos lloran, todos los bebitos hacen caca, no es cierto? Los bebitos se enferman, algunos más otros menos- si son amamantados se enferman mucho menos y la pasan mucho mejor, pero los temores que tenemos como mamá son iguales, tanto de la actriz famosa como los nuestros que vivimos en un lugar más chiquitito y en forma desconocida. Entonces, compartirlos con otras mujeres que han atravesado por estas mismas dificultades ayuda mucho.
M: Y otra cosa que hay que mencionar es que las personas que somos un poco activistas en este tema de la lactancia podemos tener la tendencia de juzgar a otras madres, pero en realidad nunca podemos saber la situación de otra persona en ningún aspecto y peor en algo tan íntimo como es la relación con el niño. Hay tantas cosas que pasan durante el embarazo, cuando la mujer acaba de dar a luz…muchas madres quedan sin apoyo…de clase alta, baja…apoyo económico, moral…de todo tipo. Entonces tenemos que comprender que se debe dar todo el apoyo y hay gente que perdió la lactancia pero hay otras formas de crear lazos afectivos por los pequeños.
I: La lactancia favorece en forma natural esta vinculación, lo que no significa que porque una mamá alimentó a su hijo con un alimento artificial tenga un mal vínculo y lo quiera menos.
M: No, para nada…por ejemplo tú me contabas que amamantaste 18 meses a tu niño y luego aprendiste otras cosas y pensaste “tal vez yo hubiese amamantado por más tiempo”, pero esa era la circunstancia en ese momento; eso era lo que tú conocías hasta ese día.
I: Sí, sí. Yo pude eso. Digamos: con ese hijo, en esas circunstancias, hace 18 años. Si lo hubiese tenido antes o después hubiese sido otra mamá y hubiese tenido otra historia. Mejor? Peor? No lo sé. Otra. Y todas son buenas, me parece. También cada una de nosotras hace lo que puede, lo que sabe en ese momento y lo que vos dices es cierto. A veces en este deseo de ayudar y de la buena fe nos ponemos como un poco fanáticas y nos olvidamos que el otro es otro y tiene otros deseos y otras realidades. Por eso a mí siempre me gusta preguntarle primero a la mamá qué desea ella. Entonces a partir de ahí uno puede trabajar.
M: Estuve visitando la página (web de LACMAT) y ustedes tienen un curso a distancia, no solamente para quienes viven en Argentina sino que el requisito es que lean y entiendan el idioma Español.
I: Sí, bueno nosotros trabajamos básicamente en capacitación (la fundación LACMAT). El presencial es aquí a través de charlas pero por otro lado hacemos capacitación a distancia en el tema de lactancia materna. Es un curso de 6 módulos. Empieza cada vez que una mamá se anota. Es un curso pago, obviamente, porque esto nos permite a nosotros hacer otro tipo de actividades gratuitas. Va mucho material, tiene tutorías, todo vía e-mail o se lo puede hacer por correo también, y está pensado para que lo pueda hacer una mamá de un grupo de apoyo, un médico, una psicóloga, una estimuladora temprana…alguien que quiera aprender algo más de lactancia. Creemos que es bastante abarcativo. Ejercitación tienen todos (los módulos) pero algunos tienen trabajos de campo que es hacer encuestas, acercarse a algún grupo de apoyo…bueno. Y lo importante es que no son presenciales pero todas las dudas se preguntan a través del e-mail y tienen una contestación directa.
M: Tienen un tiempo límite o cada una lo hace (a su ritmo)
I: No. Lo que recuerdo es Ana, una mujer que necesitaba rápidamente esta certificación para acceder a un trabajo y lo hizo en 2 meses. Es raro. Pero depende de la dedicación. Nosotros le ponemos un promedio de mínimo un mes por módulo. Por ejemplo, te anotás ahora y en 10 días te llega el material y empezás a hacerlo. También hay personas que compran el material pero no mandan nunca las evaluaciones. Hay de todo. Lo han hecho muchas matronas españolas, gente de México, Brasil, Portugal…promotores de salud por ejemplo lo han hecho.
Y tiene distintos módulos. Algunos un poco más médicos, algunos más fáciles para una mamá porque es más comunitario. Pero abarca todos los temas que nos parece que son los más gruesos. Hospital amigo, código, mujer y trabajo, labor comunitario y epidemiología, que es el último y es el que engloba…el trabajo que tenés que hacer. Tenés que tener conocimiento de los anteriores. Y después el material que va. Nosotros mandamos todo lo que pensamos que les puede servir en su lugar de trabajo. Algunos disparadores que son graciosos, en broma. Bastante material en papel y muchas cosas digitalizadas. Vamos por la tercera edición y hemos ido mejorando a través de las críticas que nos han mandado, de las sugerencias. Pero tiene buena repercusión, la verdad.
M: Bueno Inés, muchas gracias por esta entrevista.
I: Gracias a vos
M: Felicitaciones por tu trabajo en LACMAT y por todo el apoyo que brindas seguro a muchas madres.
I: Muchas gracias a vos fue muy agradable compartir este tiempo. Seguimos conectadas por mail y si necesitás algo encantada.
M: Chao, chao!
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