Programa #1: El Parto Humanizado

Por Monica at 2nd June, 2008

RELACAHUPAN

Esta semana nos acompaña Gilda Vera, Coordinadora para Sudamérica de la RELACAHUPAN (Red para Latinoamérica y el Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento). Gilda es una partera con varias décadas de experiencia, quien considera que el parto respetado es “el parto que se les devuelve a las mujeres”. Gilda nos da algunas pautas para entender y promover lo que es un parto humanizado, alertándonos sobre ciertas prácticas que podrían perjudicar a la mujer, al niño y a su familia.

También está disponible una lista de recursos relacionados y la transcripción de esta entrevista.

Recursos relacionados, en orden de mención:

REHUNA ( Rede pela Humanização do Parto e Nascimento)

Los 10 Principios del Cuidado Perinatal (OMS)

ALAPAR: Alianza Latinoamericana de Parteras

Video Calláte y Pujá (no lo recomiendo para personas sensibles. No es adecuado para verlo con niños presentes )

Acerca del plan de parto y su elaboración

Transcripción

Mónica: Estamos de regreso con Gilda Vera, desde Montevideo, Uruguay, para hablar sobre el Parto Humanizado. Hola Gilda, bienvenida al programa.

Gilda: Hola. Encantada. Gracias por esta invitación.

M: Tú eres coordinadora de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento. Cuéntanos qué es esta red.

G: Yo agregaría que para no decirlo siempre tan largo lo llamamos RELACAHUPAN, que son las siglas. La RELACAHUPAN nace hace más de 7 años (el 5 de noviembre del 2000), después que terminó un encuentro internacional de Humanización del Parto. 60 personas sudamericanas, del Caribe y Centroamérica vimos que la única forma de aunar esfuerzos para lograr cosas específicas como eran: mejorar la calidad de atención, empoderar a las mujeres y terminar con esa agresividad en que se ha vuelto el embarazo, el parto y el nacimiento, con tanta tecnología, y tratando de que el embarazo y el parto se conviertan en una enfermedad, era estar siempre unidos. Para lo cual, la tecnología nos ha ayudado mucho. Y nace la red.

M: Y tú desde cuándo estás involucrada en este tema del Parto Respetado.

G: No sabría decirte desde cuándo. Pero…yo nací en Chile. A los 14 años decido que mi profesión era ser matrona, al escuchar a una amiga de mi madre que estaba teniendo familia, y que gritó y lloró, y terminó en una cesárea. En mi cabeza de adolescente pensé que debería haber forma de tener un parto sin tanto sufrimiento. Desde allí todas mis rutas fueron para ser lo que en Chile llamamos matrona, y que bueno, no se dio en Chile y salí a buscar la profesión al Uruguay, hace ya 41 años. Y nos quedamos en Uruguay, donde yo desarrollé toda mi profesión.

Cuando yo tuve familia fui agredida, maltratada por mis propias colegas parteras. Ahí ocurrió la decisión más firme de cambiar esto para el bien de las mujeres y desde las mujeres.

M: Tú te refieres a un maltrato en tu parto?

G: En mí parto

G: Yo creo que aquí surgió la parte más importante porque:

1. Me dieron medicación; 2. No me dejaron levantarme; 3. Me hicieron episiotomía; 4. Me maltrataron verbalmente…y sabían que eran colegas…Yo no sé si ese poco de poder que tienen en ese momento tratan de hacerlo valer de alguna forma…

Y bueno, desde entonces empecé a hacer este camino de a poco. Lógicamente se ha logrado mucho más desde que nace la red porque antes bueno, una de las cosas fue empezar a hacer partos en domicilio. Éramos 3 colegas…ginecólogos aquí en Uruguay nunca conseguimos…pero sí había un pediatra que estaba de acuerdo….Yo trabajé del 90 al 96 con partos en domicilio porque empezaba a ver por dónde podíamos mejorar la calidad de atención. Y las mujeres también quería ir a lugares en donde no fueran maltratada.

Pero en el 96 conocí al grupo de Red de Humanización del Nacimiento (REHUNA) que había nacido el año anterior, quienes me “abrieron la cabeza”, o sea que en mi camino se puso aquello de que todos los partos no pueden ser en domicilio y eso es real. Entonces, por qué las demás mujeres no podían tener un parto respetado, no?

El parto a domicilio es para algunas mujeres, pero el parto respetado - digno y respetado- tiene que ser algo común en todos los lugares donde se realice un parto.

Cuando regresé al Uruguay dejé el grupo que hacía partos porque me parecía que estaba direccionado solamente a un grupo de mujeres y que yo quería llegar a la gran mayoría de las mujeres.

M: Generalizar el respeto en el parto, ese era tu objetivo.

G: Lógico, eso era lo máximo.

M: Bueno, empecemos por definir lo que es el parto humanizado.

G: Es el parto que se les devuelve a las mujeres. El parto que los equipos de salud (ginecólogos y parteras) nos apropiamos desde hace tantos siglos. Éramos nosotros los que hacíamos parir y solo nosotros teníamos la verdad y nos olvidábamos de que la que pare es la mujer, que el embarazo está dentro de ella. Nos olvidamos de que es un ser pensante y que tiene derechos. Humanizar es devolverles el parto a las mujeres con conocimiento. Por lo cual, otro de los grandes logros es trabajar con las mujeres desde su gestación o antes de su gestación para que ese proceso dentro de su cuerpo sea vivido con la mayor alegría posible, con el mejor bienestar posible, y conociendo en qué están, a lo que van y qué va a pasar.

M: Es irónico cómo actualmente estamos hablando de Crianza Respetuosa, Parto Respetuoso, y en realidad de lo que estamos hablando es de lo natural y debería ser la norma. Lo contrario nos debería asombrar.

G. Pero fíjate que hay cosas tan irónicas como por ejemplo que hay que hacer leyes para que las mujeres puedan estar acompañadas en su parto. Y eso hemos logrado en la gran mayoría de países de Latinoamérica: una Ley Nacional de Acompañamiento al Parto. Cuando se trata de una cosa social, privada de las mujeres. Sin embargo, la mujer, hasta hace poquitos años estaba sola, abandonada con gente que no conocía. Tuvo que venir una ley aprobada, votada, reglamentada para que esto se revertiera. Y te cuento chiquitito: esta ley fue aprobada en Uruguay en 2001, pero que hasta en 2006 no fue reglamentada nadie la cumplía. Te das cuenta? Es como tú decías recién: qué increíble que estas cosas que deberían ser absolutamente normales tienen que estar reglamentadas. Sí, si no nadie las hace válidas.

M: A mí lo que me pasó es que yo leí algo del parto respetado antes de dar a luz.

G: Los 10 pasos de la atención

M: y el rato que yo fui a dar a luz yo estaba esperando eso. Parece que la información, los reglamentos, estas investigaciones que se hacen y que se redescubre la importancia (por ejemplo) del contacto de la madre con el niño inmediatamente después del parto.

Esta información y reglamentos llegan quizá a niveles muy altos pero no al personal médico que atiende a las madres. Es por esto que el momento en que la madre está dando a luz, quizá con dolor…tan vulnerable…en ese momento no puede hacer nada.

G: Yo te cuento un poco lo que estamos haciendo aquí en Uruguay. Yo hasta hace 3 años era partera que asistía partos en un hospital. Y cuando ingresó el nuevo gobierno hace 3 años me invitan a participar en un nuevo programa que se llama Salud, Mujer y Género, en el cual dentro de derechos sexuales y reproductivos había un subprograma de humanización del parto y el nacimiento. Entonces, yo empecé a trabajar ya a nivel gubernamental con leyes y decretos para todo el país. Pero además, en las normas de atención tienen que haber cosas fundamentales como por ejemplo: un trabajo organizado, programado, instituido, durante todo el embarazo, desde un equipo multidisciplinario, con la embarazada su pareja y familia, porque es de la única forma en que la mujer puede empoderarse; si no no hay manera. Esto que tú me contabas -claro- tú pensaste que era eso y te preparaste pero nadie lo hizo real. Pero la otra gran cosa, y es en lo que estamos en este momento, es que esto no llega si es que no se hace una capacitación al equipo que está atendiendo. Todo el mundo en el equipo de salud tiene que estar enterado de que existe “tal” decreto, “tal” norma, “tal” ley, y que eso tiene que ser respetado. Entonces el paso importante que vamos a hacer ahora es que vamos a tener capacitaciones periódicas a los equipos de salud para que estén informados de toda la nueva forma de atención, basadas en los derechos que tienen las mujeres. Por lo tanto, tiene que ir desde el Estado la capacitación a estos equipos.

M: Claro. Es por un lado, las mismas mujeres exigiendo con conocimiento. Tú dices desde el embarazo mismo, no? Desde antes, esto debe ser generalizado

G: El problema es que en Uruguay y en muchos países de Latinoamérica no existe Educación Sexual, entonces no vas a poder llegar con información del embarazo a una población que no recibe información sobre sus derechos reproductivos, desde la niñez…Y a pesar de que estamos en el 2008, Uruguay que es un país que se considera muy avanzado dentro de los países de Latinoamérica todavía no tiene Educación Sexual, por lo tanto los derechos sexuales y reproductivos no llegan ni a los niños ni a los adolescentes. Habría que implementar esto primero desde la forma educativa…por esto que yo te hablo desde previo al embarazo o desde el embarazo. Hace 7 años cuando nosotros nacimos éramos un montón de gente que queríamos hacer muchas cosas juntos. Entonces, llegamos a pasos como el respeto de los derechos y el rol protagónico de la mujer que pare y el bebé que nace, la maternidad como algo integral, opciones y alternativas diferentes de atender en este proceso (que no era la medicalizada y la instrumental como se daba y se sigue dando en algunos lugares) - hemos dado pasos muy amplios en eso- capacitar sobre las evidencias a todos los profesionales para que sepan que las cosas ya la Organización Mundial (OMS) las tenía absolutamente amplias en que las cosas estaban cambiando. La participación, o que las mujeres puedan participar, junto con el equipo de salud, en la elaboración y evaluación de políticas públicas y de las mismas normas que las están asistiendo en sus embarazos y en sus partos. Por ejemplo, esa tecnología que llega y que avasalla nuestros cuerpos, hay que también revisarlas muy bien antes de permitir que se incluyan dentro de la atención. Erradicar todo tipo de violencia, por ejemplo. La violencia que normalmente ejerce el equipo de salud sobre la mujer, su pareja y su familia, porque es una cosa que nos ha costado muchísimo erradicar. Y además el empoderar a las mujeres para que denuncien esto y que no se callen y que no digan “ya pasó”…estas cosas no pasan y van en desmedro porque si las mujeres nos callamos las que vienen detrás van a recibir exactamente la misma violencia. Y como último paso la investigación: conocer la realidad de lo que es la atención del parto y del nacimiento en todos los países, y esto es lo que hemos hecho progresivamente durante 7 años en todos los países de Latinoamérica. O sea que son pasos básicos como para empezar, hace 7 años y que en algunos nos ha costado muchísimo - como te decía-. La violencia, eso todavía lo seguimos viendo a mansalva y no lo hemos podido erradicar del todo. Pero bueno, estamos logrando más profesionales, más capacitaciones, más encuentros…Por ejemplo está el gran Encuentro de Partería en Chiapas, México (a la mitad de junio). Y bueno, son encuentros que se están haciendo periódicamente, anualmente en muchos países, en los cuales estamos participando y llevando adelante programas y nacimiento de agrupaciones. Por ejemplo, en el último encuentro en México nació la Asociación Latinoamericana de Parteras (ALAPAR), que no existía. Entonces cada vez hay más gente asociada.

M: Tal vez las madres que ahora están embarazadas no saben a qué nos referimos cuando decimos “faltar al respeto” o “buenas prácticas”, porque a mí me pasaba que nunca pensé que me faltarían al respeto, como seguramente te pasó a ti, sobre todo por tu profesión. Entonces, qué sería faltar al respeto.

G: Por ejemplo, lo más básico: no escucharnos. Dar por sentado cosas que posiblemente nosotras no sepamos: el ginecólogo o partera da por sentado que la mujer tiene que hacer tal cosa porque él/ella lo dice…y la mujer no tiene ni idea de lo que le está diciendo. Esa es una falta de respeto. La mujer tiene que estar empoderada; haber hablado de todos estos temas con un equipo que la apoye desde el inicio del embarazo; saber perfectamente lo de la tecnología (que a veces es buena y a veces no es tan buena) y que en la marea de este mundo tan globalizado, que vive a la carrera, el parto que es algo natural, que se espera, que tiene sus tiempos, que cada mujer tiene sus tiempos, no puede ingresar en este mundo que es todo carrera. Entonces: se programa. Porque yo no voy a perder el fin de semana o mi semana libre porque me van a llamar para 3 partos. Entonces yo eso coordino durante la semana y hago cesáreas para tener el fin de semana libre. Eso es una falta de respeto a la persona, a su cuerpo y a ese niño que viene, porque también lo están haciendo nacer. Tú sabes lo que significa una cesárea. Claro, hay un porcentaje que no hay más remedio, pero la Organización Mundial de la Salud dice que no puede pasar del 15%…hemos pasado del 40% y hay países que están llegando al 80%. Entonces, qué significa esto: tecnología que está siendo utilizada en desmedro de las mujeres. Esta es una falta de respeto.

M: Para una madre que está embarazada ahora, yo le recomiendo que lea mucho sobre estas prácticas, que a veces, yo no sé, puede ser que sean necesarias o no, pero si tú estás dando a luz tú no puedes hacer nada: acabas de enterarte, no sabes si es que es bueno o malo, no sabes qué va a pasar después…

G: Lo que pasa es que ha pasado a ser un muy buen negocio. La cesárea es una operación, por lo tanto es un acto médico y se paga muy bien. Si yo programo a las mujeres puedo hacer un montón de cesáreas en poquitos días y gano un montón de dinero. Pero ese es un bienestar para el profesional y no para nosotras las mujeres. Porque nos están condicionando. Tú sabes que después de una cesárea pasamos a ser mujeres con alto riesgo en el embarazo, tengamos los años de cesárea que tengamos. Posiblemente nadie va a poder ayudarnos y en un segundo parto si todo nos sale como en ruedita vamos a terminar en otra cesárea. O sea, condicionan nuestro cuerpo a un montón de patologías que si hubiesen tenido la prudencia de esperar, de estar al lado, de contener (apoyar), logramos un parto normal sin grandes problemas.

Yo, en los años que trabajé en el hospital, que fueron 16 años, y fue en un hospital del interior. Bueno, yo no hacía episiotomía, no rasuraba, no colocaba enema, no colocaba absolutamente ningún tipo de medicación (para ayudar…para nada). Por supuesto era la partera que tenía menor índice de cesáreas. Y por eso, porque sabían que en los partos que hacía el porcentaje de mis cesáreas era muy bajo, porque yo estaba al lado y no usaba nada. Porque está absolutamente comprobado que cuando alteramos los tiempos de la naturaleza se va a complicar todo el proceso. Y es por eso que hoy hay que pelear por terminar con esas rutinas de rasurado, enema, rotura de membranas (porque eso trastoca los tiempos), horizontalidad, falta de líquido y falta de alimentación -porque eso también provoca sufrimiento fetal- y eso está comprobado científicamente…y terminamos en una cesárea.

M: Es que la posición, la falta de alimento, todo sumado…es cesárea. El niño no resiste, la madre no resiste…ni siquiera una persona que no esté dando a luz a veces puede resistir a esas condiciones que a veces se presentan (propician!) el momento en que las madres están dando a luz.

Alguna otra práctica irrespetuosa que las madres puedan averiguar antes del parto para saber cuál va a ser su decisión?

G: Bueno, mira, nosotros nos basamos acá en las evidencias científicas de la Organización Mundial de la Salud, de las cuales yo con mis años de trabajo lo he comprobado absolutamente que es real, es cierto. Pero hay otra cosa también que es lo que más…porque ahora en Uruguay hemos logrado y en otros países se ha logrado lo que es el (derecho) a deambular durante el trabajo de parto, porque durante un tiempo no te podías movilizar de la cama. A pesar de que todavía tenemos duras luchas, montones de problemas…pero bueno, se está aceptando bastante.

Pero lo más importante, y es a lo que le estamos colocando en estos momentos más hincapié en muchos de los países de Latinoamérica es la verticalidad en el parto. Porque todavía hoy la gran mayoría de los partos se hace acostada con las piernas levantadas, o sea en posición de litotomía. Y eso trastoca el momento del nacimiento. Y nosotros sabemos bien, como profesionales de la salud, que el parto es una forma de eliminación del cuerpo, como orinar y defecar, y esas dos cosas no las podemos hacer acostadas, las hacemos sentadas. Y en el parto nos obligan a estar acostadas cuando es lo más grande que sale por nuestra vagina. Entonces, anatómicamente y fisiológicamente saben que esa es una postura que no debe tener la mujer. Sin embargo, como es una postura cómoda para el que está asistiendo el parto…la mujer que se aguante. Es eso desgraciadamente. Entonces, la gran pelea ahora es acondicionar por supuesto en todo el proceso que hemos estado viendo durante todo el embarazo para que la mujer tenga un embarazo placentero, que se trabaje su cuerpo, que aprenda que hay dolores que se pueden evitar si uno hace movimientos físicos, gimnasia, respiración, relajación…Pero lo más importante es explicarle la parte anatómica y fisiológica para que sepa, mostrarle que la vagina va para abajo; para que sepan que realmente si permiten un parto acostadas va a ser más difícil y más largo. Esa es una de las grandes luchas ahora: tratar de que la mujer se empodere y exija que su parto sea en vertical. Claro, a nosotras nadie nos enseñó a asistir un parto en vertical. Las que hemos seguido trabajando y actualizándonos…yo he hecho partos hasta en cuclillas y parada…yo me adecuo a lo que está la mujer. Pero, es uno de los grandes logros, y hay algunos lugares en los que sí están teniendo, pero la gran mayoría no sabe asistir un parto en vertical. No tiene idea…porque se formó en horizontal, se formó en la posición de litotomía.

M: Pero el problema es que bueno, la madre quiere un parto vertical (o en la posición en la que ella se siente cómoda en ese momento), pero y si el personal de la salud en ese momento no está preparado? Cuál es la solución? Se necesita una preparación?

G: Claro, por eso es que una de las cosas es el trabajo sistemático con los equipos de salud para que sepan en qué consiste mejorar la calidad atención. Que va desde el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el nacimiento. Entonces, allí es lo mismo que la episiotomía: los profesionales no están acostumbrados a no hacérsela. Porque en la época en que yo me formé, teníamos que hacerla sí o sí: teníamos que cortar. Entonces, si vos decís que no corten porque realmente es más negativo para la mujer, por un montón de razones (entre ellas las sexuales, por ejemplo). La mujer tiene que estar preparada para que ese embarazo, ese parto y ese nacimiento sean absolutamente placenteros y no en ese acto de “parirás con dolor”, por ejemplo.

M: Y, los diferentes exámenes que se les hace a los pequeñitos cuando nacen.

G: Eso también hay una gran pelea…tú alguna vez viste el video “Calláte y pujá”

M: No

G: Bueno, las rutinas son terribles. Para el niño son terribles. Y también está todo en un proceso de revisión porque todas las cosas que se le hacen al niño no deberían hacérselas. Y lo otro que hemos logrado también bastantito, es lograr un mayor un mayor apego. Lograr que el bebé no salga disparado del cuerpo de la madre y se lo lleve para otro lado como si se estuviera muriendo. Entonces hemos logrado que tenga un apego inmediato y que inclusive succione la teta antes de que se lo lleven a pesarlo, medirlo y todo lo demás. La idea es lograr que esas rutinas de peso y medida no estén interfiriendo en el apego madre-hijo. Y también por supuesto esas gotitas que se le colocan, esas sondas y esas cuestiones…bueno tratar de evitarlas porque definitivamente no benefician en absoluto al niño o a la niña.

M: Claro y de eso también hablar anticipadamente con el pediatra que va a atender o con le personal de la salud.

G: Pero saber sobre todo cuáles son las rutinas de lugar. Que las mujeres vean, “a ver, cuáles son las rutinas acá”, “qué me van a hacer a mí”, “por qué me van a hacer esto”…desde el embarazo, no en el parto. Porque en el parto ya estamos en otra cosa. Entonces, durante el embarazo cuando vas donde tu profesional decíle: “yo me estoy preparando de tal forma, yo quiero que mi parto sea así, y quiero saber qué es lo que hacen ustedes cuando yo me vengo a internar.” Y sacar su material y decir “por qué, si la OMS hace más de 15 años que está diciendo que esas cosas ya no se hacen, entonces por qué aquí se hacen”. Y lo mismo con las rutinas: “qué le van a hacer a mi bebé”, “cuánto será el tiempo que va a estar mi bebé conmigo”. Esas cosas hay que hablarlas desde el embarazo.

M: Por ejemplo, otra cosa que me pasó a mí fue que yo quería dar el seno. Entonces, me pasaron al niño, me dejaron unos 30 segundos y dijeron “no sale leche…no tiene…qué pena… no se preocupe que aquí le vamos a dar leche artificial”….

G: Pero las mujeres no tenemos leche de recién nacido!

M: Sí, pero imagínate cómo era (la escena)

G: Pasaron inmediatamente a sucedáneo

M: Yo les dije que no quería que le dieran leche porque quería amamantar a mi hijo. Pero luego de decirles eso no pude evitar que se llevaran a mi niño. Y, cuando me lo trajeron, yo pensaba que no le habían dado leche artificial ni biberón. Pero resulta que sí le habían dado esta agua con glucosa. Yo no tenía idea de que esa era una práctica, y luego tuve ese problema de la confusión: mi hijo ya no podía lactar porque estaba confundido con el biberón (mamadera).

Claro, yo reclamé y me dijeron “no, nosotros no le dimos leche, lo que le dimos fue suero”.

El problema es que nosotras no tenemos idea de las prácticas que van a emplear en el lugar donde vamos a parir. No debería cargársele tanto a la madre, pero ya que es nuestra única opción, durante el embarazo debemos enterarnos de lo que queremos realmente, de lo que se va a hacer durante nuestro parto.

G: Es ahí donde debemos estar preparadas y lograr de alguna forma el plan de parto. El plan de parto significa poner en papel lo que yo quiero para mi parto. Entonces tú ahí puedes poner “no quiero esto, sí quiero tal cosa…” Y eso queda escrito y tu centro asistencial recibe y sabe lo que tú estas queriendo para tu parto. Cuando nosotros logremos que las mujeres puedan hablar con el equipo y mostrarle sus preferencias un parto yo creo que va a ser un gran avance. Pero primero tenemos que lograr equipos que evolucionen en lo que es el parto normal. Que reconozca que hay evidencias científicas que están apoyando todo lo que es normal en el nacimiento. Cuando ese equipo o ese lugar de atención se dé cuenta de que los derechos del parto y nacimiento lo tienen las mujeres, recién van a permitir que las mujeres digan qué es lo que quieren. Es todo un proceso.

M: La alternativa para una mujer que está embarazada hoy, que nos está escuchando y que se cuestiona estas prácticas, y pregunta en su maternidad y le confirman que ahí se practican estos procedimientos con los que ella no está de acuerdo, es a última hora cambiar de especialista, cambiar de clínica? Es la opción?

G: Claro. Una de las cosas por ejemplo es: dentro de la red las mujeres nos llaman y nosotros decimos “en tal país está tal persona, comunícate con ella”. Le mandamos el correo electrónico y normalmente en cada país tenemos redes de profesionales que trabajan humanizadamente. Entonces le decimos “podés ir a tal persona en tal lugar”. La coordinadora o el coordinador las va a poner en contacto con gente que trabaja el parto de diferente forma. Eso es algo que también brinda la red.

M: Claro, porque hoy hemos hablado de cambios que deben hacerse en la estructura grande, incluso a nivel del estado. Pero una mujer embarazada no está pensando en esos cambios grandes sino que necesita una solución rápida: “yo no quiero parir aquí ni quiero ponerme a cambiar esta clínica por completo ahora”. Poniéndose en contacto con ustedes le pueden encaminar para encontrar profesionales que la van a poder ayudar.

G: Y la otra alternativa que yo la doy mucho aquí en Uruguay, es “andá, conversá con tu médico y llevále la evidencia científica y decíle que tú así no querés y que querés de tal forma. Y es de la forma en que hemos logrado que muchas cosas cambien. Como por ejemplo el acompañamiento al parto. Como por ejemplo la verticalidad.

M: Ya Gilda, vamos tal vez por buen camino. Está creciendo el interés por volver al parto en el que la mujer es respetada, en el que el niño es realmente bienvenido al mundo, en el que la familia tiene un rol muy importante y que los profesionales de la salud solo dan soporte…

G: …son quienes están presentes solamente para ver que esté todo bien…nada más.

M: Gilda, ha sido un gusto hablar contigo fue una entrevista muy interesante.

G: Un gusto, y espero que toda esta charla haya servido

Chao, chao…

icon for podpress  Parto Humanizado: Download
Categoría: podcast

Trackbacks & Pingbacks


Comments

Lucila Donoso June 2, 2008

¡Qué buena la entrevista! me encantó conocer más sobre esta red de parto humanizado. Me siento menos sola con mis ideas sobre tener un parto más normal y no medicalizado.
Muchas gracias!!

monica June 3, 2008

Lucila, sí es bueno saber que hay otras personas que han tomado la decisión de un parto humanizado y no medicalizado, y más aún saber que estas decisiones están respaldadas por resultados de investigaciones, por la OMS y un gran número de especialistas actualizados.
Yo no tuve un parto para nada humanizado, sobre todo porque me confié de que en el hospital estarían al tanto del o que recomienda la OMS. Sin embargo, saber y reconocer que mi hijo y yo recibimos un maltrato me ayudó a comprender y aceptar la necesidad de recuperar esos momentos después del parto, quizá hasta ahora: colechando, teniendo una lactancia a demanda, cargándolo mucho en brazos y no apresurando la separación antes de tiempo. Eso es algo importante incluso para quienes tienen partos humanizados, pero en mi opinión indispensable para quienes hemos tenido partos con mucha carga de irrespeto.

paobxl June 4, 2008

wow! muy bien! un enfoque muy interesante. tiene los CASI todos los ingredientes claves para lograr que el parto sea respetado : la idea de empoderamiento de la mujer, el punto de vista social, es decir, que la humanización del parto sea una cuestión de salud pública, la perspectiva de resistencia al poder médico, tecnológico y a su violencia institucional… me encantó!
lo único que falta es el transmitir la idea de que los padres deben comprometerse también : los profesionales pueden ayudar a cambiar las cosas, pero son los padres (y sobre todo las madres) quienes pueden revolucionar el nacimiento. en este sentido, me apena que no hagan más énfasis en el parto domiciliario como alternativa. el parto domiciliario debería ser la norma y el parto hospitalario la excepción…
pero entiendo que es también necesario pelear en todos los frentes a la vez… sabes, mónica, si hay asociaciones de PADRES, por el respeto de los derechos de la parturienta???

monica June 5, 2008

Pao, el compromiso de los padres está bastante ligado al “empoderamiento de la mujer”, pero entiendo que tú te refieres a un activismo no desde el punto de vista de la defensa de los derechos de las mujeres sino desde la perspectiva de los padres como tales.
Pienso que quizá no existe tanto interés porque el parto es algo “puntual”, que dura unas horas y “pasa”, no como la lactancia o la educación. Entonces sentimos que si tuvimos un parto bueno y respetado estuvo bien y si no es algo que “ya pasó”. A mí me sucedió algo así, porque con un parto como el que tuve debía haber puesto por lo menos una queja y nunca lo hice. En el puerperio, preocupada de la lactancia y crianza de mi hijo se me pasó lo del parto y no lo veía como algo fundamental para *mi* vida.
Es que además si los padres no piensan tener más hijos no se crea ese “compromiso de cambiar las cosas” que tú mencionas. En cambio las parteras lo están viendo a diario y saben que es algo que en realidad *no pasa* porque el daño se lo sigue haciendo a los nuevos padres, la familia y la sociedad.
Pero tienes razón en decir que hace falta que los padres nos pongamos en el frente y asumamos el compromiso de cambiar la forma de nacer, como los principales interesados en el cambio.
Nacer en Casa es una asociación en principio de profesionales, pero ahora aglomera a todas las personas interesadas, incluidos padres.
No conozco una asociación de padres específicamente dedicada a defender los derechos de las parturientas, pero entiendo que la Asociación Criar con el Corazón y otras similares abarcan también este tema.
No te pierdas la entrevista que viene en unas semana sobre el Parto Domiciliario ;)

paobxl June 5, 2008

no me la pierdo ni muerta! ya sabes que es mi tema de predilección, que “milito” activamente en una asociación de padres por el “empoderamiento de la pareja durante le parto”, justamente, y que he parido a mis dos retoños en casa!
si te sirve para preparar la entrevista, puedes leer mi artículo http://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/19/dar-a-luz-en-casa-un-parto-seguro-y-lleno-de-amor/
pero me imagino que ya debes tener muchas referencias…
en fin… sigue, mónica, sigue con tus programas y con tus maravillosos posts! disfruto mucho con ellos!

monica June 5, 2008

Gracias Pao por el enlace. La entrevista ya fue grabada pero claro que el tema da para muchos programas.

Leave a comment

Suscríbete a las entradas del blog

Suscribir por Rss

Suscribir por Email


Comentarios Recientes
  • Alvaro Sánchez: Los animo a seguir en la difusión de los aportes...
  • monica: Laura y Lety, muchas mamis se quejan del encierro de quedars...
  • monica: Gracias Laura por tu respuesta. Luego respondo a tu nueva pr...
  • Lety: interesante, estaremos al pendiente de las respuestas... ...
Flickr