Posted by at 29th July, 2008
La semana pasada te pregunté acerca del mejor consejo que te dieron…ahora me cuentas el consejo más loco o gracioso?
Yo lo leí en un libro sobre bebés de venta en un supermercado. Decía que se debe dar el pecho por 30 minutos *máximo*, 15 en cada lado, porque luego de este tiempo se agota la leche y empieza a salir aire, lo que hace que el niño se llene de gases.
Y no, no era un libro cómico. Era un libro que pretendía tratar el tema de la lactancia con seriedad ![]()
Recuerdas algún consejo loco como el mío? Sinceramente, dudo que lo superes.
Posted by at 22nd July, 2008
Seguro que no fue el de dejarlo llorar toda la noche para que no se malcríe
Pero entre tantos consejos que nos dan a los padres desde el embarazo hasta que los niños tienen como 50 años, seguro se cuentan algunos que se destacan por ser útiles en verdad.
Uno de los mejores consejos me lo dio una líder de la Liga de la Leche a quien considero uno de mis principales modelos de maternidad. Hizo un viaje de más de 1 hora en tren para rescatar mi lactancia un domingo 2 de enero y me dejó con varios buenos consejos. Estos no solo salvaron mi lactancia si no que me dieron la autoridad para asumir mi papel de madre luego de la terrible experiencia en el hospital.
Pero quizá lo que más claramente recuerdo es “duerme con tu bebé“…menos mal! Mi vida como mamá se ha simplificado tanto gracias al colecho, la lactancia empezó a funcionar y sobre todo: he dormido (algo que me encanta!!!!) muchas horas sin tener que levantarme a atender a mi bebé en la cuna o el cuarto de al lado.
Me cuentas uno de los mejores consejos que te han dado?
Posted by at 14th July, 2008
Estuve leyendo este artículo de Armando, referente al marketing infantil, y estoy de acuerdo con lo que comenta:
“Es una hipótesis mía, pero pienso que las estrategias conductistas, los métodos que intentan convencernos de que los niños necesitan hacerse independientes y autónomos mediante la separación, las teorías de evitar el contacto, de dejar llorar, de no coger en brazos, etc. no son más que maneras de conseguir niños con ansiedades y necesidades desplazadas por falta de contacto y cariño.”
Justamente comentaba con un amigo sobre esto recientemente, aunque mi preocupación señalaba otro punto adicional: la autoridad de los padres. Yo pienso que el satisfacer las necesidades de nuestros niños es lo que nos da esa autoridad natural que hace que nuestros pequeños quieran ser como nosotros, hacer lo que hacemos y “seguirnos” a donde vayamos sin protestar *tanto*
Es la autoridad natural que tiene la pata cuando camina seguida de sus patitos sin tener que estarles gritando “apuren, vamos…!”
Pero cuando ya no somos los padres quienes los levantamos en brazos y les cantamos una canción si no la cuna arrulladora con melodía incluida, es esta la que está adquiriendo esa autoridad. Y “el osito que está cuando mamá no me escucha”, o “el muñequito que está presente cuando abro los ojos por la noche” se llevan la autoridad y el respeto que nos corresponde a los padres!
Luego nos venden un método para hacer que los niños nos obedezcan y ya no solamente es el osito o la musiquita, si no que ahora el método viene a invadir nuestra relación con nuestros niños y nos quita aún más autoridad cuando nos dice qué hacer.
No quiero decir que los juguetes sean malos o que leer un buen libro con técnicas de disciplina pueda dejarnos sin autoridad, pero sí que estos y todos los objetos y métodos “de apoyo” deben guardar un espacio secundario en nuestras vidas.
Mi experiencia en la lucha por mantener mi autoridad
Creo que la principal ventaja de mi familia es que no tenemos televisor en casa, y tampoco radios, DVDs, gameboys, y afines. No tener TV nos libra de muchos problemas y sinceramente no la extraño para nada. De seguro muchos padres pueden tener TV en casa y aún mantener su autoridad natural, pero personalmente me resultaría una tarea bastante difícil porque una vez con la tele en frente suelo engancharme en los programas ![]()
Aunque pienso que lo de la tele es secundario en esto de la autoridad - de lo contrario le estaría dando demasiado peso a lo material y me estaría contradiciendo- también creo que no tener tele es un gran paso hacia la unidad y creatividad dentro de la familia, ya que nos deja más tiempo para gastarlo entre nosotros, según nos apetezca.
Este es el reportaje que Armando ha colocado en su artículo:
Creo que es cierto la mayor parte de su contenido-y alarmante, además. Sin embargo, no estoy de acuerdo con este comentario por parte de la profesora del centro infantil Baker:
“Una familia no puede hacer frente a una industria que se gasta 12mil millones de euros al año intentando ganarse a sus hijos“
Qué piensas tú? Puede o no puede? Yo pienso que sí y me encanta que mi hijo no sepa el nombre comercial del “dinosaurio lila” de la TV y que en su cepillo de dientes lo reconozca como “la hormiga”
Posted by at 10th July, 2008
Posted by at 1st July, 2008
El otro día paseándome por el blog de Azu Caballero, esta mamá española de 3 niños educados en casa, leí que se han propuesto aprender un poco de Francés para su próximo viaje a París.
Se me ocurrió recomendarle una canción sobre París que podría aprender con los chicos, de Don Pedro et ses Dromadaires, del Álbum Putumayo French Playground.
Con mi pequeño de 3 años jugamos a grabar canciones y luego escucharnos, así que en nuestro último juego me acordé del post de Azu. Aquí va la versión de “Lutèce”, cantada por nosotros y con notable acento ecuatoriano-quiteño
Quand Paris était petit
Il s’appelait Lutèce
puis il a grandi
et il est devenu Paris
Paris grandit sans cesse
il grandit le jour
il grandit la nuit
tour à tour
Paris grandit encore aujourd’hui
Paris ne s’est pas fait en un jour
—————————-
Cuando París era pequeño
Se llamaba Lutecia
Después creció
Y se hizo París
París crece sin parar
Crece durante el día
Crece durante la noche
Todo el tiempo (una y otra vez)
París sigue creciendo hasta hoy
Paris no se hizo en un día.
Posted by at 26th June, 2008
Posted by at 24th June, 2008
En mi experiencia, el dejar de comer golosinas (dulces, embutidos, comida muy procesada) me ha ayudado enormemente a recuperar mi salud. Por varios años pasé de médico en médico, tomando medicación y sin intentar ninguna solución natural. Por fin entendí que la comida puede convertirse en nuestra mejor medicina!
Pero y cómo manejar la alimentación de los niños evitando darles golosinas cuando es algo que está a su alcance todo el tiempo? Debemos prohibir que coman ciertos alimentos que consideramos de perjuicio para su salud? Propiciando una dieta saludable estamos ayudando a que tengan una mejor niñez y vida de adultos, y negándoselas estamos haciendo un mar en un vaso de agua…o no?
Posted by at 20th June, 2008
Uno de mis mejores secretos para ahorrar en productos de limpieza, tiempo y energía en barrer, trapear y aspirar los pisos de mi casa es siguiendo el estilo oriental: SIN zapatos dentro de casa.
Aparte del beneficio en la limpieza del hogar, andar en medias o con pies descalzos favorece el normal desarrollo de los pies en los niños. Si el piso está muy frío, puedes conseguirte pantuflas para dentro de casa, y si es resbaloso o tu pequeño/a está aprendiendo a caminar, lo mejor son los calcetines o medias anti-deslizantes o unos zapatitos de piel 100% flexibles.
Muchas familias occidentales adoptan este sistema, y en mi experiencia los niños se adaptan muy bien. Te animas? Y si ya tienes esta costumbre, cómo se adaptan tus niños?
Posted by at 19th June, 2008
Posted by at 17th June, 2008
La cantidad de juguetes -a pesar de los mensajes publicitarios- no tiene una relación directa con el grado de felicidad de su dueño. En esto creo que todos estamos muy claros.
Los padres compramos juguetes/objetos para nuestros hijos esperando proporcionarles un medio para descubrir el mundo y permitirles entretenerse con ellos, y otras veces con la *ilusión* de que se distraigan solos por un buen rato (cierto!)
Pero existe un límite en la cantidad? Y si la cantidad de juguetes sobrepasa la capacidad de almacenamiento de la casa? Conviene limitar la cantidad de juguetes/objetos que acumulan nuestros pequeños, y si es así, cómo hacerlo de forma respetuosa?