
Granos de kefir "en acción"
Por fin conseguí granitos de kefir. Hace como dos años los tuve pero en un viaje se me murieron
.
Ahora estoy mucho más preparada, y no sé por qué pero ahora nos gusta más el sabor (antes nos gustaba…ahora nos encanta!).
Mi mamá se ríe cuando me ve tomando el kefir y comentando de su sabor…”no es para tanto”, dice.
Bueno, no sé si no sea para tanto, pero me encanta. Y luego le doy de probar a Carlos y se toma todo el vaso
. Tal vez sea porque ya tenemos el paladar bien acostrumbrado a los fermentos, y podemos apreciar mejor estos sabores. Y a mi mamá, que no es muy dada a los fermentos ni a los lácteos, también le gusta un poco y no le hace daño.
El kefir es más tolerable que la leche o el yogur, ya que la mayor parte de lactosa es consumida durante la fermentación.
Beneficios del kefir
No voy a mencionar todos sus beneficios, pero quiero resaltar que esta bebida es super digestiva y contiene bacterias benéficas que ayudan al organismo a luchar contra las enfermedades. Digamos que actúa como un antibiótico natural.
Aquí mi procedimiento actual para hacer kefir. Para más detalles y opciones, te recomiendo mucho el libro “Fundamentals“, de donde he sacado la inspiración para esta explicación:
Ingredientes
- 1/4 de taza de granos de kefir (si vives en Quito, entonces podrás conseguirlos conmigo, en cuanto se me multipliquen)
- 1 litro de leche de buena calidad -yo uso leche cruda de la finca de una amiga. Muy confiable. Si no tienes acceso a leche directamente del productor, usa leche entera, de preferencia que no sea ultra pasteurizada.
- Debes prever otros litros de leche para alimentar los granos durante la semana, o 1/4 de taza de leche para conservarlos en la refrigeradora.
Utensilios
- Envase o frasco de vidrio de 1 litro (no es necesario que tenga tapa)
- Cuchara de plástico o de madera
- Tela fina de algodón para cubrir (también puedes cubrirlo con una servilleta de papel)
- banda elástica o tira para sujetar la tela
Procedimiento
- Si la leche está muy fría de la refrigeradora, déjala al ambiente para que se caliente. Yo la dejo unos 3 minutos en la llama mínima de la estufa. Lo ideal es que esté a temperatura ambiente, o un poquito tibia.
- Vierte la leche en el frasco de vidrio
- Pon los granos de kefir en la leche
- Mezcla con cuidado y sin demorarte mucho, para no estropear los granos. Usa una cuchara de plástico o madera.
- Tapa con la tela, asegura con la banda elástica o una tira, y deja reposar el kefir a temperatura ambiente (o en invierno, en un lugar más abrigado), durante 24-48 horas.
- Ten cuidado de dejarlo alejado de otros fermentos (creo que con 1 metro de distancia está bien)
- Luego de 24 horas, puedes volver a menearlo con cuidado. Aprovecha para probar si está de tu gusto. Si falta fermentar, déjalo por otras 12-24 horas (el tiempo depende de varios factores, principalmente de la temperatura ambiente).
Si no has probado kefir y no sabes qué sabor esperar: es un sabor un poco agrio pero diría refrescante, algo burbujeante. Yo lo prefiero de 48 horas, ya que es un poquito más agrio. La consistencia es líquida, un poco más densa que la leche: como un yogur líquido.
- Cuando esté listo, cierne los granos usando un colador de plástico. Al kefir guárdalo en refrigeración. Dura alrededor de una semana, aunque por más tiempo creo que solo se volvería más agrio y demoraría en dañarse. Nosotros nos lo acabamos muy pronto, y no he tenido la oportunidad de averiguar cuánto dura.
- Los granos están listos para fermentar otro litro de leche
- Si te sobran granos, estos te sirven para regalar. También se los puede congelar (no por más de 6 meses) o deshidratar (no lo he hecho todavía)
- Si no vas a fermentar más leche, puedes guardar los granos de kefir dentro de un frasco de vidio con leche, dentro de la refrigeradora. Si no los usas, puedes mantenerlos en refrigeración por varias semanas siempre y cuando cambies la leche cada semana.
Otros usos:
Nosotros preferimos tomarlo tal cual, pero también lo he usado para batidos, o para comerlo con fruta picada. También se lo puede usar en recetas que piden yogur, o para remojar alimentos (por ejemplo, pon una cucharada de kefir en el agua donde remojas las leguminosas)

Tomando kefir hasta la última gota!










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