Como lo había comentado antes, tenía desde hace tiempo entre mi lista de pendientes el hacer Queso.
Hace una semana lo hice por primera vez y ya lo he repetido. Resultó ser más fácil de lo que pensé, tan fácil como hacer yogurt, que es algo que ya lo tengo dominado.
Por qué hacer queso cuando lo puedo comprar
Es que en realidad un buen queso casero, hecho con cariño y tan fresco como acabado de hacer, no se consigue fácilmente.
Sobre el precio
Me he dado cuenta de que los quesos están subvalorados. Para hacer un queso de tamaño regular (de unos 15cm de diámetro se necesitan unos 4 litros de leche (¡!!). Y leche de buena calidad, porque si la leche no es pura de vaca el queso no cuaja.
Según comentan los que saben, en el queso no se gana mucho, o a veces hasta se pierde un poco, ya que el valor de los quesos es inferior al de los litros de leche empleada, y eso sin calcular el costo del trabajo empleado. Esto, claro, para los pequeños productores. Entonces, por qué los hacen? Para aprovechar la leche que no alcanzan a vender, o recuperar en algo lo que de otra forma sería a pérdida.
Cómo se hace el queso
Pero ya quieres saber mi secreto para el queso casero. No es difícil pero sí tiene un requisito indispensable: la leche tiene que ser pura de vaca. No sirve la leche que ha pasado por procesos, que ha sido descremada, le han agregado vitaminas, etc. Yo hice la prueba con esta leche y no funcionó.
Entonces, debes conseguir:
- Leche fresca de buena calidad
- Cuajo (yo utilizo en gotas, pero sé que hay en pastillas)
- Agua pura
Solo es seguir las instrucciones del cuajo. En nuestro caso, diluir el cuajo en agua pura (25 gotas por cada 10 litros de leche o su equivalente) y agregarlo a la leche algo tibia (como para hacer yogur). Dejar reposar en un lugar templado y esperar a que cuaje.
Luego se escurre el suero y compacta el queso en un molde o colgado de una tela (nosotros lo colgamos de una tela de algodón).
El resultado? Un queso fresco y delicioso, a pesar de no contener sal ni otros saborizantes.
Por supuesto vamos a seguir probando nuevas técnicas para otros tipos de queso. Te animas?