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Jul

Estuve leyendo este artículo de Armando, referente al marketing infantil, y estoy de acuerdo con lo que comenta:

Es una hipótesis mía, pero pienso que las estrategias conductistas, los métodos que intentan convencernos de que los niños necesitan hacerse independientes y autónomos mediante la separación, las teorías de evitar el contacto, de dejar llorar, de no coger en brazos, etc. no son más que maneras de conseguir niños con ansiedades y necesidades desplazadas por falta de contacto y cariño.”

Justamente comentaba con un amigo sobre esto recientemente, aunque mi preocupación señalaba otro punto adicional: la autoridad de los padres. Yo pienso que el satisfacer las necesidades de nuestros niños es lo que nos da esa autoridad natural que hace que nuestros pequeños quieran ser como nosotros, hacer lo que hacemos y “seguirnos” a donde vayamos sin protestar *tanto* ;) Es la autoridad natural que tiene la pata cuando camina seguida de sus patitos sin tener que estarles gritando “apuren, vamos…!”

Pero cuando ya no somos los padres quienes los levantamos en brazos y les cantamos una canción si no la cuna arrulladora con melodía incluida, es esta la que está adquiriendo esa autoridad. Y “el osito que está cuando mamá no me escucha”, o “el muñequito que está presente cuando abro los ojos por la noche” se llevan la autoridad y el respeto que nos corresponde a los padres!

Luego nos venden un método para hacer que los niños nos obedezcan y ya no solamente es el osito o la musiquita, si no que ahora el método viene a invadir nuestra relación con nuestros niños y nos quita aún más autoridad cuando nos dice qué hacer.

No quiero decir que los juguetes sean malos o que leer un buen libro con técnicas de disciplina pueda dejarnos sin autoridad, pero sí que estos y todos los objetos y métodos “de apoyo” deben guardar un espacio secundario en nuestras vidas.

Mi experiencia en la lucha por mantener mi autoridad

Creo que la principal ventaja de mi familia es que no tenemos televisor en casa, y tampoco radios, DVDs, gameboys, y afines. No tener TV nos libra de muchos problemas y sinceramente no la extraño para nada. De seguro muchos padres pueden tener TV en casa y aún mantener su autoridad natural, pero personalmente me resultaría una tarea bastante difícil porque una vez con la tele en frente suelo engancharme en los programas ;)
Aunque pienso que lo de la tele es secundario en esto de la autoridad - de lo contrario le estaría dando demasiado peso a lo material y me estaría contradiciendo- también creo que no tener tele es un gran paso hacia la unidad y creatividad dentro de la familia, ya que nos deja más tiempo para gastarlo entre nosotros, según nos apetezca.

Este es el reportaje que Armando ha colocado en su artículo:


www.Tu.tv

Creo que es cierto la mayor parte de su contenido-y alarmante, además. Sin embargo, no estoy de acuerdo con este comentario por parte de la profesora del centro infantil Baker:

Una familia no puede hacer frente a una industria que se gasta 12mil millones de euros al año intentando ganarse a sus hijos

Qué piensas tú? Puede o no puede? Yo pienso que sí y me encanta que mi hijo no sepa el nombre comercial del “dinosaurio lila” de la TV y que en su cepillo de dientes lo reconozca como “la hormiga” :)

Category : vida con niños

Comments

jann July 15, 2008

si se puede, claro que si, se apaga el tv, se restringe al mínimo, se les habla, a los ams grandes, SI SE PUEDE, se puede hacer resistencia desde el hogar

monica July 16, 2008

Jan, ahora que lo re-pienso, creo que afirmar que “los padres no podemos hacerle frente a la industria…” es parte del mismo plan de marketing de separar a la familia para crear más necesidades. A los padres nos están diciendo que no queda más que resignarse (y consumir?), porque la batalla está perdida. Y mira que quien afirma esto es quien está de nuestro lado, ni hablar de la señora que habla desde el punto de vista del marketing.

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