La escuela no puede ser tan mala

Compartiendo con los niños de una escuela unidocente, Uruguay

Compartiendo con los niños de una escuela unidocente, Uruguay

Hubo un tiempo en que pensaba en la escuela y podía escribir una queja por cada centímetro cuadrado: del currículo, los salones, los patios, los maestros, los horarios, las tareas…

Y ahora pienso en la escuela y no me inspira quejarme. La escuela es la escuela. Mi hijo no va a la escuela y no estoy muy al tanto de lo que pasa en ella. La miro de reojo, me asusto, y sigo por mi camino.

Yo fui a la escuela y tuve suficiente. Tal vez algún día vuelva a estudiar (y ya sueño con estudiar ESO en TAL escuela). De hecho, estuve tanto en escuelas alternativas como convencionales, y vengo de una familia de maestros. Yo misma he dado clases, y el sistema de calificaciones no me es extraño.

Pero tal vez la escuela no sea tan mala

Yo la veo malísima. No veo nada bueno. Digamos que “no es mi tipo”. Pero otros la ven muy buena. De hecho, los gobiernos se enorgullecen de sus escuelas, construyen más, las innauguran, les toman fotos, las embanderan en los días patrios…No pueden ser tan malas, no?

Y si no lo fueran? Si la escuela fuese excelente? Si el sistema educativo fuese ideal? Un sueño hecho realidad? (música de violines con fondo primaveral).

Aún así, no habría mucha diferencia. Nosotros hemos elegido la educación sin escuela porque ya encontramos nuestra opción.

Nuestra elección no tiene que ver con la escuela: tiene que ver con nosotros.

Espero que el sistema educativo de mi país mejore por sentido patriótico, pero no porque quiera hacerme un lugar ahí. Felicito las iniciativas de escuelas libres, chéveres, limpias, equipadas; felicito a los maestros y maestras que aman su profesión; felicito a quienes estudian para mantener el sistema; a quienes se cuestionan y proponen; aplaudo a quienes buscan nuevas alternativas.

Pero nosotros ya tenemos nuestra opción. Es una opción única. Es el día a día de este hijo y esta mamá, y con todas las personas que conocemos e iremos conociendo. Es un sistema tan complejo que hasta entra la escuela cuando decidimos visitar una. Entra nuestra familia, nuestros amigos, nuestros vecinos, nuestra ciudad, nuestro país, nuestro mundo: y todos en sus lugares y en sus tiempos precisos.

Gracias a la escuela cuando podemos visitarla. Gracias cuando desde ahí sale un conocimiento que se traspasa hacia nosotros. Gracias cuando hay vacaciones, y gracias cuando no les mandan tantas tareas a los niños para que mi hijo tenga más compañeros de juego.

Después de todo, para alguien que no tiene que ir a reuniones de padres de familia, la escuela no puede ser tan mala.

 

escuela libre

Homeschooling: Pero… ¿Y si no aprenden algo importante?

Esta es una pregunta que me hacen muchas veces. ¿Qué pasa si hay algo que yo no puedo enseñar? ¿Y si hay algo que se pierden?

Empezaré contestando la segunda pregunta: es imposible que no se pierdan algo, el concimiento humano es tan vasto y extenso que todos, siempre, nos perdemos algo, en casa, en la escuela, incluso en la mejor de las universidades. Así que no hay que pretender mostrarlo TODO, es imposible e innecesario.

En cuanto a la primera pregunta, curiosamente me la suele hacer gente que tiene a niños muy pequeños, así que estad todas muy tranquilas, que hasta que haya algo que no podáis enseñar, aún queda mucho.

Todo se va resolviendo, y en el caso de que llegue ese momento, en el que sientes que no puedes ayudarles en algo hay muchas posibilidades. Vivimos rodeados por fuentes de información, internet, bibliotecas, academias de repaso, de preparación para pruebas específicas, tutores privados, recurso tanto físicos como online, amigos con los que intercambiar conocimientos….
Está muy bien tomar una actitud proactiva y asumir que es nuestra responsabilidad, pero nuestra responsabilidad es proveer a nuestros hijos de la mejor formación y herramientas que podamos encontrar, no que tengamos que hacerlo absolutamente todo en primera persona, así que lo ideal es ir disfrutando de cada etapa, y cuando llegue el momento, si llega, saber que podemos contar con ayuda muy diversa.
Azucena Caballero

Homescholling: El final del verano.

Hay una idea que corre por ahí en la que se cree que los homeschoolers apenas notan el cambio de estaciones en su quehacer diario, como si la vida de un niño solo estuviera marcada por el tic tac que marque el reloj del calendario escolar, y si tu no vas al cole, no cuenta.

Pues traigo noticias frescas: sí cuenta, porque condiciona la vida social de todo el mundo, por lo tanto te afecta. Para empezar, los niños que veraneaban en tu pueblo, se van de nuevo a la ciudad, con lo que vas a echar de menos a nuevos amigos, y eso es independiente de la vida escolar, tiene que ver con el veraneo, nada más. En segundo lugar, la oferta de extraescolares se inicia cuando termina el periodo vacacional, así que también es ahora cuando nosotros nos tenemos que apuntar, no queda otra. En las plazas y parques empieza a haber menos gente y menos niños, ya que están condicionados por el horario del colegio, y eso hace que puedan salir menos, así que eso también lo notas tú. Con lo que al final el condicionamiento social que impone el sistema te acaba atrapando incluso aunque no desees formar parte de ello.

Es verdad que tenemos libertad para ir al parque o al polideportivo cuando queramos, que quedamos con otras familias que educan en casa y seguimos disfrutando del horario que nos apetece, pero es una pena que los demás niños disfruten tan poco de los espacios de la ciudad, que estén condicionados por un horario y un espacio tan ajeno a lo que es la vida real, y que el fin del verano, no sea solo un cambio estacional si no el fin para muchos niños del disfrute y la libertad.

Azucena Caballero

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Las familias, las grandes ausentes en la película “La Educación Prohibida”

la educación prohibida, película

Acabamos de regresar del estreno mundial de la película “La Educación Prohibida“, proyectada en una pequeña sala de cine de Tacuarembó.

Lindo documental! Muchas buenas ideas! Lo recomiendo, sobre todo si todavía crees en el sistema educativo convencional

En la elaboración de esta película se nota el cariño que le han puesto, y me encanta la propuesta del director cuando pide que no se la tome como un trabajo concluido, sino como el comienzo de una conversación. Así que, con su permiso, la comento:

Yo las conozco

De pequeña tuve la oportunidad de asistir a una verdadera escuela libre, desde los 2 a los 6 años. Fui al nombrado Pestalozzi de los Wild y lo recuerdo posiblemente como la mejor escuela que he conocido. De hecho, durante la película pensé en Rebeca y Mauricio Wild, de quienes admiro su pasión por los niños y su verdadera educación.

Las escuelas alternativas…Yo las conozco. Como alumna más que como “madre de familia”. Las conozco también como expectadora, como amiga de ex-alumnos, como vecina, y como objetivo de propaganda.

Con esto último me refiero a que en Quito, mi ciudad natal, hay una densidad muy alta de escuelas alternativas y, habiendo vivido ahí con mi hijo en edad de “alcanzar cupo”, me llegaron muchas propuestas.

Unas propuestas muy caras, y otras de muy bajo precio; unas poco honestas, y otras transparentes; unas que hasta dan ganas de abandonar la desescolarización, y otras poco atractivas.

Pero con tanta variedad y tantas alternativas, he elegido la educación sin escuela. La razón: justamente porque ya estuve en una escuela alternativa. En una escuela alternativa excelente, hermosa, donde los profes nos querían, donde éramos libres, donde jugábamos todo el día y así aprendíamos…mientras nuestros padres hacían cosas más importantes y estaban felices de que estuviéramos en buenas manos.

Yo conozco una mejor alternativa para mi hijo. De hecho, es alguien mejor capacitada que todas esas pedagogías y estudiosos que hablan cosas muy lindas de la educación libre.

Ejem…me acredito como la mejor, porque:

  • Quién ama más a mi hijo y quién lo conoce mejor?
  • Quién ha pasado más tiempo con él desde que nació?
  • A quién le interesa más su felicidad y bienestar?

De hecho, concuerda con lo que se dice en el documental:

Lo más importante es el amor

Concuerda también con el comentario de Carlos González, mi segundo personaje preferido de la película, cuando dice que los padres creemos que el tema de la educación de los hijos es cosa de expertos, pero que en realidad sí estamos capacitados para educarlos.

Mis personajes preferidas de la película

Llegó el momento! Iban a hablar de educación en casa…de educación sin escuela. Qué iban a decir? A quién iban a entrevistar?

“Lalita, Lalita”!!!

Era la foto de nuestra amiga Lalita y sus hijas. Creo que vi otra foto de sus hijas también. Pasaron muy rápido, pero ya nos sentimos felices de verlas.

Pasaron las fotos y regresaron los expertos. Fueron solo fotos de familias, como mostrando que eso “también” es una opción. Nada más.

  • Demasiado confuso para ponerlo?
  • No encajaba con el discurso de fin de año?
  • Poco estético?
  • Muy complicado entrevistar a las familias?

Ya sé que las familias somos más difíciles para abrir nuestras puertas que una escuela. De todas formas, me fue demasiado evidente la ausencia de esta alternativa.

Supongo que muchos de los entrevistados son también padres y madres, pero estaban siendo entrevistados como “expertos en educación” y hablando desde esa posición. Pocos se refirieron a sus experiencias como padres o madres educadores, y el discurso se centró en si el niño era libre o no, si desarrollaba o no, si era amado o no…dentro de la escuela.

Lo que le faltó a La Educación Prohibida

La Educación Prohibida enfoca el problema de la educación, todavía como un problema que se lograría desde la transformación del sistema educativo. Parece que todavía deberíamos esperar a que algo nos llegue “desde arriba”.

Me faltaron los de abajo: Los niños, los padres, las familias, los vecinos. Me faltó la alternativa de educación en casa, y de desescolarización.

Faltaron los proyectos simples de los niños en ambientes caseros y no ultra preparados; faltó ver a una niña bien dormida todas sus horas, desayunando con calma y poniéndose a jugar con cualquier cosa sencilla. Las casas de familia no impresionan como los colegios alternativos, y los discursos de los padres no son tan reproducibles como los de los expertos.

Las escuelas alternativas son lindas. Yo las conozco. Pero el momento en que te dan la posibiliad de dejar a tus niños para que los eduquen (o los dejen ser libres, o les den mucho amor, o cualquier alternativa), entonces ya están en el sistema educativo que no funciona y no ha funcionado…y yo me temo que es mucho más complicado intentar cambiar las cosas desde ahí.

El mismo John Holt intentó transformar el sistema educativo, pero se dio cuenta de que desde ahí no se podía transformar la educación, y así se convirtió en un gran proponente de la educación en casa. Me faltó también esa parte de la historia.

En mi opinión, se dejó fuera el principal problema: que los padres tengamos la posibilidad de delegar la educación de nuestros hijos, que nos hagan creer que “no estamos capacitados”, y que además nos resulte conveniente.

Es demasiado duro decirlo, ya sé. A pesar de no llevar a mi hijo a la escuela conozco esa sensación y decisión de “te entrego a mi hijo para que lo eduques”. Lo viví con sus clases de flauta cuando intenté desligarme yéndome al fondo de la habitación a teclear mi computador mientras la profe le daba clases, o aprovechando que él estaba en clases para hacer una diligencia.

Yo no quiero desligarme aunque desligarse sea más fácil. Elijo no desligarme aunque en la escuela tengan ambientes más preparados. Asumo la responsabilidad de educar a mi hijo, aunque sé que cometeré errores. Somos varias familias que tenemos esa propuesta. Demasiado simple para unos minutos en una película de educación alternativa?

Para mí el tema no es cómo modificar la escuela, sino qué proponer EN VEZ de la escuela (que no funciona porque desliga a los padres, que somos quienes tenemos más amor y capacidad para educar a nuestros hijos).

Mi recomendación? Mira la película! Pero no te creas todo lo que se dice ahí, que sigue siendo en gran parte el discurso de la directora y no el de los alumnos.

Si viste la película, me gustaría escuchar tu opinión. Si no la viste, puedes verla aquí y luego dejar tu comentario:

Homeschooling y vida laboral

Hoy deseo tocar un tema que de forma recurrente aparece en uno u otro foro, encuentro, conversación, etc, en cuanto sale el tema del homeschooling. ¿Y cómo se combina educar en casa con el trabajo? La verdad, de múltiples formas.

Recordemos que cada familia es única, diferente, y por lo tanto cada familia encuentra soluciones distintas para combinar su vida familiar con esta opción educativa, que sí, requiere que la mayor parte del tiempo haya algún adulto acompañando a los niños.
Os voy a contar lo que yo he ido encontrando a lo largo de los años, gracias a conocer a multitud de familias, cada una con su propia indiosincracia y con sus propias soluciones:
  • Uno trabaja fuera de casa y el otro se queda con los niños. ¡Ojo! porque en estos casos no siempre es el papá el que sale a trabajar fuera y la mamá quien se queda en casa, por norma general cuando se opta por este tipo de solución en que uno trabaja remuneradamente fuera de casa y el otro se queda a cargo de los hijos y el hogar, se opta porque trabaje el que cobra más, independientemente de si es un progenitor u otro. De hecho recuerdo a una pareja, que ella era escritora de libros de informática y daba clases, etc, y trabajaba fuera, y el papá era amo de casa, en otros casos es el papá el que sale y la mamá se queda, depende de los ingresos.
  • Los dos trabajan fuera, combinando horarios. He conocido de todo, desde parejas en que uno trabaja en horario intensivo de mañanas, y el otro de tardes o noches, o uno trabaja entre semana y otro el fin de semana, o uno trabaja jornada completa y otro media jornada… Además en algunos casos, reciben ayuda extra por parte de los abuelos, que se encargan muchas veces de llevar a los niños a algún extraescolar por la tarde para cubrir alguna hora que se solape a los padres, exactamente de la misma forma en que vemos que muchos abuelos o canguros se ocupan de esas tareas con niños que van al colegio.
  • Trabajan ambos, pero en un negocio familiar propio. Algunas familias han optado por emprender su propio negocio, una tienda, una empresa… Al ser de su propiedad permite que entre ambos se organicen los horarios como mejor les convenga, o incluso que si hace falta algún rato los niños puedan estar allí, como en los colmados de toda la vida, en los que es habitual ver a toda la familia por allí en ciertos momentos.
  • Trabajan (ambos o solo uno de ellos) online. Esa es otra opción, trabajar para otro desde casa online, con empleos como redactor para una revista, asistente virtual para emprendedores y/o ejecutivos, diseñadores, ilustradores, etc. O mucha gente emprende su propio negocio online aprovechando las ventajas que ofrece la red, así está en casa, pero generando ingresos, y puede conciliar su carrera con el cuidado de sus hijos.
En mi caso particular, he hecho un poco de todo, ha trabajado fuera uno de nosotros y el otro se ha quedado en casa, hemos combinado horarios, trabajando mi marido por las mañanas de 8 a 2 y yo por las tardes de 3 a 9 (también estuve una temporada en que yo trabajaba de 7 a 2 y mi marido de 2 a 11, y tenía contratada una canguro a diario una hora y media para cubrir el rato que quedaba entre que mi marido se iba y yo llegaba), y actualmente, llevo años ya, trabajo online, desde mi casa, y creo que esta es la mejor solución para mí, pero conozco familias de todo tipo, y cada una encuentra su solución, la que mejor se acomoda a sus necesidades. Es cierto que hace falta reestructurar algunas cosas, pero cuando decides educar en casa, no solo cambias la forma en que educas a tus hijos, cambias tu forma de vida entera, desde la base.
PS: ¿Y las madres o padres solteros? Pues parecido, los que yo he conocido, o contaban con ayuda de los abuelos, o con una canguro, o trabajaban como autónomos en profesiones que podían desempeñar desde casa, o tenían su propio negocio en el que su hijo podía acompañarles. Solo puede ser más difícil, pero es viable.
Azucena Caballero

Homeschooling: Planificar las clases

Cuanto tiempo necesitas diariamente para buscar y organizar el material y los recursos que tienes para el día siguiente?

Mi respuesta es que no deberías necesitar más de 5 o 10 minutos.

La planificación no debería ser diaria, lo ideal es que ya tengas una visión de los objetivos fundamentales que buscas para el curso completo, y que te vayas organizando semanalmente, revisando lo que hicistéis y lo que vais a hacer, qué material tienes, qué te quedó pendiente, qué le sinteresa ahora más a los niños y es por donde quieres ir, tc. Un día a la semana, por ejemplo el domingo por la noche, o el lunes por la mañana podrías dedicar media hora a planificar bien el resto de la semana, y de paso a en una plantilla al efecto (te la puedes hacer con excel, word…) puedes marcar las asignaturas o áreas de conocimiento que trabajaste durante la semana pasada, así verás que es lo que más potenciaste y lo que te quedo más flojo, y podrás planificar en función de lo que ahora más te interese.

Si programaste toda la semana al inicio de la misma, a diario solo vas a tener que sacar y preparar el material que ya estipulaste previamente, y eso en 5 minutos tendría que estar.

Una cosa importante en la que te tienes que centrar es en que no necesitas grandes toneladas de imprimibles, recursos, libros, etc. Unos pocos, bien escogidos son suficientes.

Te recomiendo que no pases horas y horas buscando material, internet es infinito y puede absorberte enormemente.Jamás podrás usar todo lo que hay en la red, así que cuando te pongas a buscar material, ponte un temporizador, concéntrate en esas webs que ya conoces y te encantan, y no pierdas mucho tiempo. ¿Cuantos recortables, fichas o juegos intereactivos sobre un tema crees que necesitas? Simplifica, es uno de los mejores consejos que puedo darte.

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Siempre hay preguntas

Hacerse preguntas, dudar, necesitar conocer otras experiencias, otras inquietudes, es fundamental cuando se empieza a educar en casa.

Me acuerdo de todos los miedos, las dudas, las inseguridades que tenía cuando desescolaricé a mi hijo mayor, y lo bien que me vino poder contactar con familias que ya llevaban tiempo educando en casa y a quienes les estaba yendo bien, para mí fueron fundamentales en ese momento tanto la atención recibida por Bippan Norberg, que me resultó decisivo para atreverme a ir a dar la baja del niño al cole, como el acompañamiento continuado que me ofreció Puri Gómez, ambas pioneras en el movimiento de educación en el hogar en España. En el caso de Puri, gran amiga mía, no solo era aliento, ánimo,compartir experiencia y conocimientos, si no el infinito cariño y generosidad que pone en todo lo que hace, y sus hijos, personas maravillosas, que son la mejor muestra de cómo la confianza y el cariño ayudan a que los niños se conviertan en adultos buenos, en buenas personas a quienes es fácil querer, y que es lo mejor que se puede ofrecer a un hijo.

En este camino por el que llevo ya 12 años, a parte de las personas que estaban antes que yo, ha habido muchos compañeros de camino, y cada uno ha aportado diferentes cosas a nuestro proceso de desescolarización y de educación en familia. Para mí la más importante de esas personas, siempre presente en mi día a día desde prácticamente los primeros días de nuestro homeschooling hasta hoy, es Sorina Oprean. Sorina es una mujer inteligente, culta, con múltiples intereses por el mundo que le rodea, que ha sabido transmitir a sus hijos esa ganas de descubrir y aprender de todo y de todos, cariñosa, que ha ofrecido a sus hijos un entorno flexible, rico y bajo un clima de confianza mutua, que son las claves de su éxito en la formación de sus hijos, niños (ya no tanto) con una cultura general para su edad superior a la media, y con gran conciencia social y ambiental.

Encontrar a personas que te ayudan, animan, con las que compartir este proceso es muy importante, por eso os animo a todas a crear redes, a conocer a otros homeschoolers, a vivir acompañados este camino, porque es largo, es la vida misma, y la vida, con buena compañía se pasa mucho mejor.

Retomando el tema de las dudas, las preguntas, etc. Después de años y años atendiendo consultas y preguntas de todo tipo de personas, me he decidido a publicar un libro que dé respuesta a las más frecuentes.

En  muy breve plazo de tiempo voy sacar un nuevo libro, en este caso sobre homeschooling.

En “Respuestas y reflexiones de una madre homeschooler” intento responder a las preguntas más frecuentes que me han ido haciendo a lo largo de estos 12 años ya de vida homeschooler, y también he recopilado un conjunto de artículos y reflexiones que he ido publicando por la red con el paso del tiempo.

Cuento en este libro con colaboraciones de excepción, ya que el diseño de la portada lo ha hecho Mónica Fragueiro Carrera, responsable de “Educativos Meninheira“, una diseñadora capaz, creativa, gran profesional, cariñosa y muy empática, que enseguida supo qué era lo que mejor iba con el libro, con su mensaje y con mi personalidad, para algo conoce a la perfección el tema. Y el prólogo lo hace Sorina Oprean, para mí una de las mayores expertas en homeschooling de todo el país, con diferencia, ya que no solo ha leído, investigado y aprendido mucho a lo largo de los años, si no que ha pasado por todo el proceso de educar sin escuela a sus hijos desde el nacimiento hasta ahora mismo, en que su hija mayor ya tiene 17 años. Es experiencia pura, conocimiento en su estado más vivo, más real, y no solo ha educado en casa, si no que ha ocupado puestos de relevancia en la asociación mayor y de más relevancia de España (ALE), en la que además de ser socia fundadora, fue parte de la junta directiva desde su fundación en noviembre de 2002 hasta abril de 2011. Poder contar con ella es un lujo para mí.

Os comparto la portada para que vayáis haciendo boca, y en cuanto tenga todo el lanzamiento preparado os aviso.

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Una pinza para cada media: Del potencial peligro de educar en casa a nuestros hijos

Siguiendo instrucciones en una clase de atletismo. La Paz, Bolivia

Cuando educas sin escuela asumes toda la responsabilidad sobre la educación de tus hijos. Y no faltará quien te señale todo lo malo que estás haciendo, y cuánto – esto que haces diariemente o una vez al año– lo perjudicará para toda la vida.

  • Mostrarle en el mapa dónde es que nos encontramos es estresarlo
  • Darle de comer tomates orgánicos es impedir que su organismo acepte todo tipo de comida
  • Caminar de la mano es sobre protecicón
  • Caminar muy lejos y dejarlo que vaya recogiendo palos y hojas es negligencia
  • Pedirle que cronometre un tiempo es hacerlo adicto a ver la hora y a los horarios
  • Colgar una pinza para cada media es enseñarle a ser ineficiente (lo siento, pero me encanta colgar las medias por separado…se secan más rápido)
  • Llevarlo a una reunión con personas adultas podría estar robándole parte de su niñez
  • Dejarle que duerma hasta tarde es acostumbrarlo a la holgazanería
  • Despertarle a las 3 de la mañana para tomar un tren es pasar por alto sus necesidades
  • Pedirle que apague la estufa es darle demasiadas responsabilidades
  • Leer acostada es pasarle malos hábitos de lectura
  • Hablar en Inglés con mi fuerte acento es perjudicarle porque luego no podrá reproducir un acento de nativo
  • Pedirle que me pase algo es quitarle oportunidades de elección
  • Asistir a una reunión navideña es hacerlo consumista
  • No asistir a la marcha del día del trabajo es hacerlo indiferente a la realidad
  • Llevarlo conmigo a la iglesia es lavarle el cerebro
  • Darle plata para que la use es hacerlo ambicioso
  • Dejarle que corte florcitas silvestres en el parque es permitir que destruya el mundo vegetal
  • Mostrarle los huesos en un pollo para comer es hacerlo insensible al dolor de los animales
  • Permitirle que venda panes a nuestros conocidos es condicionarle a que gane dinero
  • Matar un zancudo en su presencia es enseñarle a maltratar a los animales
  • Inscribirle en un curso de atletismo es impedir que descubra el juego libremente
  • Viajar mucho es quitarle estructura en su vida
  • Quedarnos todo el día en casa es tenerlo encerrado
  • Contarle de la guerra es traumarlo

De hecho, uno de los comentarios más anecdóticos, es este: “primera vez que escucho sobre educación en casa, pero le estás haciendo un daño terrible, del cual te vas a arrepentir toda tu vida” (como 10 minutos después de haber escuchado por primera vez sobre educación en casa).

Ajá…

Y estas son de la vida real, y en su mayoría vienen de personas que, casualmente, sí enviaron o actualmente envían a sus hijos a la escuela. Y si alguna de estas cosas las vieron también ahí, era todo a causa de “la maestra”, “el ministerio”, “el sistema”, o cualquier extraño…menos “yo”…

Y si te han retratado también como a una persona tan peligrosa, tratando de hacerte caer en cuanta de tus errores “por el bien de tus hijos” te invito a reflexionar que:

  • Posiblemente ni siquiera sean errores
  • En la escuel también podrían pasar estas cosas, pero fuera de contexto
  • Muchos consejos nacen de la verdadera preocupación de la gente que nos aprecia, por lo cual no cabe enojarse
  • Podemos escuchar, agradecer, tomar nota, hacer una lista, tachar lo que no tiene sentido, y pegarnos una carcajada!

 

Disciplinando a tu hijo: secretos aprendidos de mi mamá (Parte 2)

El mes pasado compartí algunos secretos que me enseñó mi mamá acerca de como educar a los niños.  Ella es experta ya que crió a 6, y creo que todos hemos salido bastante bien.  Este mes seguimos con el mismo tema.  Yo tengo dos tesoritos, y mis amigos son testigos de que ¡tienen mucho carácter!  Lo veo como algo bueno, y también un reto para nosotros como los padres.

Como nota aparte, te la palabra “disciplina” te es ofensiva, por favor lee este artículo escrito por Lety.

¡Shhh!  Seguimos con los secretos.

No mentir nunca

Creo firmemente que cualquier tipo e mentira es un error, pero especialmente la práctica de mentir “para proteger”, o porque es conveniente.  Primo, el ejemplo más grande para mi hijo soy yo.  Si yo miento el también mentirá.  También tendrá siempre la duda que si realmente puede confiar en mí.  Una mentira es una mentira y prefiero alejarme completamente de eso porque no tiene buen fin.  Hay otras formas de comunicarse que usan la verdad y no una mentira.  A veces los niños tienen que escuchar verdades que duelen…y eso es parte de crecer.

Nunca disciplinar cuando estás enojada

No soy capaz de pensar coherentemente si estoy muy enojada.  Es mejor tomar al menos 5 minutos, respirar hondo, y comenzar de nuevo.  Esto ayuda a que no seamos demasiado severos con nuestros niños.  Quiero enseñarle a controlar su ira, pero no tengo el derecho a pedirle que lo haga si yo misma no lo estoy haciendo.

Ser un ejemplo

¿Les pides perdón a tus hijos cuando te equivocas?  Ellos necesitan ver la humildad en acción.  ¿Controlas tu ira?  ¡Confieso que hay veces que esto me cuesta mucho, especialmente cuando estoy cansada o estresada!  Sin embargo el ser madre me está mejorando, me he visto felizmente obligada a dejar atrás muchas inmadureces…

Ser flexibles porque los niños cambian

Aunque son pequeños, con mis hijos he notado que cambian al pasar el tiempo.  Lo que ayer funcionó para ayudarle a cambiar su actitud quizás no funcione hoy.  Necesitamos ser muy creativos como padres, siempre buscando soluciones que se pueden adaptarse a la personalidad de nuestro hijo.

Bendecir, bendecir, bendecir

Creo que este es el más importante.  Las palabras son muy poderosas para formar, para cultivar, o para destruir el corazón de un niño (¡o de un adulto!)  Escuché decir a una madre de 19 hijos criados felices que su meta era decir 10 cosas positivas por cada crítica constructiva.  En otras palabras, afirmar, bendecir, y dar aprobación liberalmente es una manera de criar niños confiados, felices, y obedientes.

 

“Sabe más que yo que voy a la escuela”

Posiblemente siendo evaluado…o conversando…no importa! En una escuela rural. Tacuerembó, Uruguay

No va a la escuela y todo el mundo opina. Es más: podrían querer “evaluar” la efectividad de la desescolarización.

Si tus hijos no van a la escuela (o al kinder, o a la guardería), es muy posible que te hayas topado con personas que creen que “deberían ir”. Unos intentan convencerte. Otros intentan convencer a las personas de tu confianza. Otros convencer a tus hijos. También están quienes hacen evaluaciones gratuitas y a domicilio.

No sé si ya lo he visto todo, pero al menos mi hijo y yo hemos sido blanco de muchas de estas estrategias.

7 años de 7

Los comentarios empezaron cuando mi hijo NO fue a la guardería cuando supuestamente debería haber ido, a los pocos meses de edad. Ahora, con 7 años, sigo teniendo comentarios del mismo tipo, así que las estadísticas demuestran que puedo seguir esperando el mismo comportamiento social para los próximos 7 años.

Para muestra un botón. O dos:

  • Carlos asisstió hace poco a un cumpleaños, donde conoció a una niña de 8 años. Una familiar de ella me contó que la niña le dijo “sabe más que yo y no va a la escuela”, porque le estuvo haciendo preguntas para ver si realmente aprendía “algo”.
  • Hace unos días conocimos a una familia de gente muy amable. Estábamos en un círculo y mientras yo hablaba con el papá, la mamá empezó a hablar con Carlos, preguntándole si le gustaba viajar, y si le gustaba el Uruguay. Por ahí escuché “vas a la escuela?” “te gustaría ir?” “acá puedes ir” “es bonito”. Ellos siguieron conversando aparte.

En ambas ocasiones mi hijo parece no haber estado incómodo. Tal vez un poco porque son preguntas bastante frecuentes. Igual que cuando nos preguntan “de dónde són?”, y todas las demás preguntas que normalmente siguen en un mismo orden. Pero yo sé que a mi hijo no le molestan esas preguntas, porque se lo he preguntado. A mí, sinceramente, tampoco me molestan.

Deberían molestarme?

En el primer caso, se trata de una niña de 8 años con sincera curiosidad por saber si esto de no ir a la escuela funciona. Y cómo iba a averiguarlo sino de la misma forma a la que ella le evalúan? Es gracioso porque yo misma no podría decir si “sabe más” o “sabe menos” que un niño que va a la escuela, así que es completamente subjetivo. Los dos se han vuelto a encontrar y se llevan muy bien. Tal vez esas primeras preguntas sirvieron para empezar a relacionarse.

En el segundo caso, la señora que le preguntaba sobre la escuela me pareció sinceramente interesada en saber cómo nos arreglábamos con la educación. Seguramente para ella sea nuevo escuchar que un niño no vaya a la escuela, y pudo pensar que se debía a que estamos viajando. Le dijo que era posible ir, y aprecio esto, porque es bueno que Carlos conozca que están también abiertas otras puertas. Así viene siendo más genuina la elección de no ir a la escuela.

Y si no pasa la prueba?

A veces le empiezan a probar en matemáticas. Sumas…”sabe”…multiplicación…dice cualquier cosa, o que no sabe. A veces llega hasta ahí o a veces siguen probando. Carlos NO le sigue la corriente a una conversación en la que no está interesado, así que yo no tengo problema en que siga siendo blanco de evaluaciones si para él está resultando interesante.

No es un problema porque no pasa nada si no sabe. A veces algún niño ha dicho algo en tono ofensivo, pero he visto que no ha tenido resonancia de la misma forma en mi hijo. Por ejemplo “noooo saaabes eso???” – “No”. Y Carlos tan tranquilo. Creo que si le llegara a molestar se apartaría y vendría donde mí o donde otras personas que no estén en el mismo plan de molestar.

Solo una vez vino llorando donde mí porque un niño le dijo que era “el peor flautista”. Creo que un rato estuvo discutiendo y cuando vio que la cosa se ponía peor, se vino donde mí, lo cual me parece una buena estrategia:

Moverse del lugar

Justamente lo que hizo mi hijo cuando se dio cuenta de que el otro niño quería mortificarlo: se fue del lugar a otro más seguro. Bueno, si en algún lugar siento que la gente tiene solo ganas de criticar por criticar, entonces me muevo del lugar.

Cambiar el tema de conversación puede ser suficiente, o pararse un rato, tomar agua y volverse a sentar en otro lugar. O si la gente sigue hablando, dejarles que hablen y responder al mínimo: “sí pues, entiendo tu preocupación”. “Si yo pensara como tú, por supuesto que mandaría a mi hijo a la escuela”.

A veces ha sido gracioso que el resto de gente se une a opinar, opinan y opinan en contra por un rato y luego se quedan sin argumentos, se enredan y cambian de tema de conversa. Tal vez si les daba hilo seguían argumentando y yo terminaba en crisis emocional, pero resulta divertido ver la conversación desde afuera sin involucrarse.

La mayoría de personas tiene curiosidad genuina

No todos quienes preguntan si “esto funciona” lo hacen para atacarte. Es más, me he topado con más gente que es extremadamente cauta al preguntar. Algo como…”disculpa la pregunta, yo respeto mucho tus decisiones, pero quisiera saber por qué no lo mandas a la escuela…pero no tienes que responder si no quieres” ;)

Unos más elegante, y otros más torpemente, quieren saber: “esto funciona?”. Si educas en casa no tienes por qué responder por todos, sino por tu familia. A nosotros nos funciona, y es lo que respondo. Yo no garantizo que pueda funcionar para nadie más.

Poner un alto

Hay estas personas que sienten que tienen el deber de “hacernos entender”, y que podrían invitarse a una confrontación. Si todavía no has tenido una de estas “charlas educativas”, prepárate para hablar con claridad, brevedad y firmeza. Tal vez algo como:

“Muchas gracias por tu preocupación. Aprecio que te hayas tomado el tiempo para venir. Consideraremos tu opinión y tomaremos nuestras propias decisiones”.

Estas evaluaciones perjudicarán su desarrollo?

Si he elegido la educación sin escuela es justamente porque prefiero evitar las evaluaciones. Pero no creo que deba tampoco evitar relacionarnos con otras personas porque “podrían intentar evaluarnos”.

Para mí, la educación sin escuela se trata de vivir en el mundo real, y el mundo real está lleno de gente que quiere evaluarte, así que bien podemos aprender a convivir o a esquivarlos…o a dejarnos evaluar sin involucrarnos emocionalmente.

Y a veces estas evaluaciones te confirmarán que tus hijos están aprendiendo aunque no parezca. A mí sinceramente me sorprendió que a la niña le hubiera parecido que Carlos sepa más que ella, porque nosotros no llevamos ningún currículo y él aprendió a leer hace poco. Igual sé que Carlos responde lo que no sabe con lo que sabe…algo como “no sé multiplicar pero sé tejer”. Pero bueno, gracias por la evaluación sin costo ;) .

Qué haces cuando la gente intenta evaluar a tus niños?

Te afectan emocionalmente las evaluaciones “gratuitas y a domicilio”?

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