Creo que a veces, sin pensar, hacemos o decimos cosas que nos parecen inofensivas pero que en realidad no lo son tanto cuando se trata de un niño, y que puede tener un impacto en ellos que a veces ni siquiera sospechamos.
Por ejemplo, no respetar sus juegos y pretender que pase de una actividad a otra sin previo aviso (como cuando un niño está jugando y lo llamamos para venir a cenar). Los niños, sobre todo los niños pequeños, necesitan una transición de una actividad a otra. Conviene prepararlos diciéndoles cosas como “dentro de poco vamos a cenar”, y tal vez darles una referencia que ellos puedan entender: cuando suene la campana del horno, por ejemplo. Podemos invitarlo a que aparque los trenes de juguete en lugar de arrancarlo bruscamente del juego.
En estos días escribí un post en mi blog sobre lo que creo que son 5 errores comunes que cometemos con los niños. Además de no respetar sus juegos ni sus tiempos, otro error es el de prometer lo que no estamos dispuestos a cumplir, por salir del paso (por ejemplo para evitar un conflicto con el pequeño, creyendo que luego olvidará su promesa). O no respetar las emociones negativas del niño: enfadarnos si se enfada, por ejemplo. Los niños también tienen derecho a expresar lo que sienten, y no tienen otras herramientas para hacerlo que el llanto o las rabietas. Eso no quiere decir que no les enseñemos a expresarse de una manera más constructiva, pero debemos empezar por respetar lo que sienten.
¿Cuáles crees tú que son los errores más comunes que cometemos con los niños?
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NaceUnaMama.com



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