No se acaba la Sabiduría para Mamás y Papás

sabiduria para criar

Ayer terminó la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás“, pero esto no quiere decir que no haya más que indagar.

Antes de presentarte los enlaces a todas las entradas de la serie, quiero invitarte a continuar buscando sabiduría en la Biblia, tanto para la crianza de tus hij@s como para las demás áreas de tu vida.

Una forma sencilla de empezar a empaparse, es leer un capítulo del libro de Proverbios por día, ya que muchos meses tienen 31 días y, en los que no tienen, puedes leer unos menos ó 2-4 el último día.

Al principio encontrarás cosas que no entiendas. Pero es así. Mientras más leas, más claro será el mensaje. Lo que no entiendas, puedes consultarlo directamente con Dios, y además con otras personas, o discutirlo en familia.

Por supuesto, la lectura de Proverbios puede ser un punto de partida para la lectura del resto de las Escrituras. Deja que el mensaje fluya con naturalidad y déjate guiar hacia otros textos bíblicos relacionados.

Empieza la aventura, y descubre la inmensa cantidad de sabiduría, dirección y acompañamiento para la crianza que podemos hallar en la Biblia!

Si quisieras sugerir un tema relacionado a la crianza para abordarlo con referencia a las Escrituras, solo debes dejar un comentario al final de este post. Haré todo lo posible por estudiarlo y traer el tema al blog.

También puedes usar la sección de comentarios para contarnos cómo has ido encontrando sabiduría a través de la Biblia, y cuál es tu plan de estudio de las Escrituras, o cualquier pregunta relacionada.

Por último, aquí tienes los enlaces a todas las entradas de esta serie:

Hasta muy pronto, espero tus comentarios y sugerencias para nuevos temas!

no se acaba la sabiduría

Día 31: A quién debemos defender

sabiduria para criarLlegamos al último día de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás“.

Estos son los versículos escogidos para hoy:

Abre tu boca por el mudo

En el juicio de todos los desvalidos

Abre tu boca, juzga con justicia,

Y defiende la causa del pobre y del menesteroso

Proverbios 31:8-9

Llegamos a la última entrega de esta serie! Me da mucho gusto haber recibido tus comentarios. Algunos me han hecho alegrarme muchísimo, sabiendo que eran las palabras que estabas buscando. Otros todavía no han llegado, así que te animo a volver a repasar las entradas anteriores (pincha en la imagen para ver todas las entradas anteriores) y participar en el diálogo. Espera mañana el resumen de esta serie!!

Los versículos de hoy nos hablan del “mudo” y de todos los “desvalidos”, y nos exhorta a defender su causa, junto con la de los “pobres y menesterosos”.

Cuando un bebé viene al mundo, aunque ya con un potencial inmenso, todavía no ha aprendido a hablar, ni a caminar, ni a defenderse. Depende completamente de los adultos a su alrededor.

He aquí la oportunidad de servir a nuestros hijos y ganar esa autoridad de la que habíamos hablado!

Hoy quiero comentar cuán importante es que nos pongamos “al frente” para defender su causa.

No me refiero a ir de visita a una casa, permitir que tu bebé rompa todos los adornos de la mesa y excusarte diciendo que “solo es un bebé”…(hay gente que teme las visitas de niños pequeños porque sus padres no se hacen responsables de los actos de sus hijos).

Se trata de defender sus derechos y atender sus necesidades

Siendo mamá o papá te darás cuenta cómo el mundo está hecho para satisfacer a los adultos. Los mostradores están altos, las butacas de los teatros muy bajas, las escuelas muy complacientes con el Ministerio y poco con las necesidades de los chicos, y nuestras propias casas diseñadas para la comodidad de la gente más alta.

Es así que con solo levantar a tu hijo del suelo para que pueda ver la cara de la vendedora de tickets para el teatro, ya estás defendiendo su derecho de interactuar con otras personas a su nivel.

Al entrar al teatro le subirás en tus piernas para que pueda ver, y si se asusta dejarás la obra a medio terminar y saldrás de ahí.

Mientras menos habla un bebé, más nos necesitan para defenderlo

 

mientras menos habla un bebe

 

Cuando un bebé está dentro del vientre de su madre es cuando más necesita que se lo defienda, y su necesidad va disminuyendo conforme crecen, hasta que depronto te das cuenta de que son ellos quienes empiezan a defendernos (mi hijo ha empezado a hacerlo!).

Aunque en “teoría” sea bien visto defender a los desvalidos, en la realidad cuando nuestra defensa no conviene a los intereses adultos, nos volvemos impopulares.

Te invito a ponerte alfrente y dejar de lado tus intereses y los intereses de otros adultos, para defender los de tus hijos.

Ya no digas “es que hay que seguirle la corriente a la maestra”: ve a la escuela, habla con ella, aclárale lo que siente tu hij@, y dale algunas ideas para que las cosas no sigan como están.

ó…

  • cambia de pediatra
  • visita otro parque
  • cambia de horarios
  • cambia tu carácter
  • cambia la rutina
  • cambia de dieta
  • cambia de paradigmas
  • cambia la moda
  • …!!!

Qué cambios grandes o pequeños has hecho para defender a tus hij@s?

Te espero mañana, con el resumen de esta serie.

Día 30: No importa si no queda una moraleja

sabiduria para criarEsta es la penúltima entrega de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás“.

Este es el versículo que escogí para hoy:

32 Si neciamente te has enaltecido
y te has propuesto hacer mal,
ponte la mano sobre la boca.
33 Ciertamente el que bate la leche saca mantequilla,
el que con fuerza se suena la nariz saca sangre
y el que provoca la ira causa contienda.

Proverbios 30: 32-33

En el versículo 32 de este capítulo, se dirije a quien se ha propuesto hacer mal. Pocas personas admitiremos que en ciertas ocasiones hemos fallado en este aspecto con nuestros hijos.

Proponernos hacer el mal hacia nuestro propio hijo?

Me refiero a esas veces que sabemos hacer el bien y decidimos no hacerlo para ser didácticos, o para supuestamente dejar una “moraleja”. Por ejemplo, muchos niños se caen y nadie los consuela, y algunos padres se tragan el consuelo sabiendo que sus hijos están necesitados de este.

Mi hijo me contó el otro día que él se cayó y nadie fue a ver cómo estaba. Seguramente quienes lo vieron pensaron que sería mejor dejar que él resolviera solo su accidente, pero él apreciaba que le preguntaran si está bien, o que fueran a consolarlo. Al final esperó a la noche para contarme de su accidente, y llorar ahí un poco, porque sabía que podía hacerlo.

Igual hay quienes dicen”NO”, porque creen que no está bien decir siempre “SÍ”, y que los niños deben acostumbrarse al “NO”. Perfecto, pero por qué decir ”NO” cuando podemos decír “SÍ”? Ya habrán muchas oportunidades de decir NO!

El versículo 33 habla de quien provoca la ira. Está muy relacionado con el decir NO para “enseñar”, o con el poner dificultades innecesarias solo para ser didácticos.

Por ejemplo, si mi hijo me pregunta cuánto es 3 más 5, me siento tentada a “hacerle trabajar”, para que aprenda a sumar. Lo he intentado, y la respuesta ha sido algo como

“Mamá, si te estoy preguntando es porque quiero que me respondas”

Claro! Por dármelas de didáctica, acabo provocando la ira de mi hijo, y son estas pequeñas fracturitas por donde empieza a quebrarse el vínculo.

Peor aún cuando ponemos dificultades “para ver qué hace”, como desaparecer a ver cómo entra en pánico un niño, o hablarle de lo bueno que es este otro niño (y tú no), o decirle que su elección no es buena (el color de la ropa que elijió, etc).

Estamos llamados a EVITAR provocar ira a nuestros hijos. Con los bebés es simple: no dejar que se desesperen buscándonos o pidiéndonos lo que ya sabemos que necsitan. Con los párvulos, la cosa se complica porque podemos provocar sus iras incluso cuando no queremos hacerlo. De todas formas, no necesitamos proponernos hacerles enojar.

Con hijos más grandes, conociéndoles mejor, sabemos qué cosas les molestan, y entonces podemos tratar de evitarles esas situaciones (cuando es posible), o discutirlas en casa para ayudarles a manejarlas mejor.

En cualquier caso no veo razón para provocar la ira deliberadamente, como algunos piensan que es conveniente.

Por ejemplo, poner a competir a un niño que odia perder, es provocarlo a ira, y acumular estrés en su vida. Supuestamene, “enfrentará” su debilidad, pero para qué someterlo a algo innecesario, con la esperanza de ser “didácticos”, o “prepararlo para la vida”?

Ya hay mucha gente estresada, y entre ellos algunos niños, y hasta donde yo he vivido, estresarte no te prepara para nada bueno en la vida, sino que es la antesala de contiendas y enfermedades.

De todas formas, sin darnos cuenta y con las mejores intenciones, volveremos a provocar la ira de nuestros hijos. Causaremos contiendas. Nos daremos cuenta de que hemos quebranado el vínculo y el siguiente paso es ir a recuperarlo lo antes posible.

No te preocupes si hoy no dejaste una “moraleja”. O si hoy no enseñaste el valor de saber perder o el de aprender a levantarse solo. Corre a recuperar ese vínculo, antes de que se quebrante más!

 

no importa si no queda una moraleja

Te veo mañana, con la última entrega de esta serie: Por quién debemos abogar.

 

Día 29: Cómo saber si estamos haciendo buen uso de nuestra autoridad

sabiduria para criarNos acercamos al final de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás“. Hoy es el día 29.

Este es el versículo para hoy:

Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra;

Mas cuando domina el impío, el pueblo gime

Proverbios 29: 2

Te guste o no, la maternidad y paternidad te exigen hacerte cargo de administrar autoridad. Figurativamente, sería como recibir el encargo de pastorear unas ovejas, junto con una vara para guiarlas. Esa vara es tu autoridad, y bien puedes ignorarla o usarla con sabiduría, pero ahí está.

Ya hemos hablado de dónde encontrarla y cómo usarla. El versículo de hoy nos ayuda a probar que le estemos dando un buen uso.

Qué opinan tus hijos respecto al uso que le das a tu autoridad?

Seguramente si se lo preguntas directamente, tus hijos te dirán que les gusta que seas su mamá o papá. Ellos nos aman tanto y, por lo general, aún con nuestros errores somos sus preferid@s.

Más allá de esos cumplidos, podemos estudiar a nuestros hijos e indagar: Realmente se alegran del uso que le damos a nuestra autoridad?

Si tienes confianza con tu hijo, tal vez te haga caer en cuenta en aspectos cotidianos, como:

“tú me dices que no me enoje pero tú sí te enojas con mi papá.”

…Y más recordatorios por el estilo…

Pero OJO, no todos los niños tienen tanta confianza, y menos aún cuando nuestras respuestas eluden la responsabilidad o dan explicaciones donde solo cabe reconocer y pedir disculpas.

Si este es el caso, debemos ser más sensibles y leer entre líneas el comportamiento de nuestros hijos.

Cuando les pides algo, te escuchan y obedecen con gusto?

Si no es así, esta podría ser una señal de mal uso de autoridad:

  • estarías pidiendo algo que no pueden hacer
  • estarías pidiendo algo que no pueden entender, o de una forma que no pueden entender
  • estarías pidiendo algo desde tu pereza, ego, o tus razones personalizadas
  • estarías pidiendo algo antes de priorizar el vínculo
  • estarías pidiendo algo injusto para ti, para tu hij@ o para otras personas

Si no se alegran de que seas su autoridad, significa que algo todavía puede mejorar.

No se trata de agradar por agradar ni de convertirnos en bufones de nuestros hijos. No se trata de jugar al avioncito para que entre la comida a la boca. Se trata de reconocer que, aún luego de muchos años de maternidad o paternidad, podemos mejorar el uso que le damos a nuestra autoridad.

 

como saber si estamos haciendo buen uso de nuestra autoridad

Qué otras formas tienes de evaluar el uso que le estás dando a tu autoridad?

Te espero mañana con la penúltima entrega de esta serie.

Día 28: Nadie más tiene que saber esto

sabiduria para criarYa estamos en la entrega #28 de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás

Este es el versículo que elegí para hoy:

El que encubre su pecado no prosperará;

Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia

Proverbios 28: 13

Es bastante fácil hacer una lista de todo lo malo que hacen los otros. Lo difícil es identificarnos con esa lista y reconocer aún más errores para agregar a la nuestra (quién, yo?).

Creo que todos los papás y mamás tenemos el potencial de ser buenos padres y madres. Queda proponernos, y dar el giro en esos aspectos en los que necesitamos mejorar.

Aquí tenemos 2 opciones:

  • Fingir que todo está perfecto, y que si algo falla es “por culpa de otros”
  • Reconocer nuestra responsabilidad y nuestros errores, y apartarnos de ellos.

reconocer nuestra responsabilidad

No es necesario que hagas una confesión pública. Ni siquiera que empieces por pedir perdón o confesar tus errores a nadie que no lo sepa. La primera persona que debe saberlo igual ya lo sabe, y es Dios, pero el reconocerlos delante de Él te libera de un peso muy grande.

Dios ya lo sabe, pero somo nosotros quienes necesitamos confesarlos para librarnos de ese peso, y también para recibir orientación sobre cómo enmnedarlos.

Estoy segura de que no existe nada tan malo que no pueda ser confesado a Dios y perdonado por Él, así que te aseguro que puedes acercarte con toda confianza, pedirle perdón y dirección para enmendar.

“No hay nada que hacer”

Muchas veces, si lo pensamos humanamente, “ya no hay nada que hacer”. “Ya para qué pensar en eso si igual no se puede remediar?”. Yo te recuerdo:

Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 1:9

Así que todavía estás a tiempo para confesar y remediar. Nadie más lo tiene que saber por ahora. Eres tú con Dios, y hoy es el día perfecto para renovar tu relación con Él.

Cuéntame, cómo ha mejorado la relación con tus hijos luego de reconocer tus errores delante de Dios?

Espero tus comentarios!

Hasta mañana, con una estrategia para comprobar si estamos disciplinando de la forma correcta

Día 27: En busca del panal de miel

sabiduria para criarLlegamos a la entrega #27 de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás

Este es el versículo de hoy:

El hombre saciado desprecia el panal de miel;

Pero al hambriento todo lo amargo es dulce.

Proverbios 27: 7

Te ha pasado, decir:

gracias, sírvanse mi parte del postre. Estoy llen@

Desde que empecé a comer más grasa saludable siento que necesito mucho menos dulce, y ya no desfallezco por este. Si ando satisfecha, no tengo que meter a mi cuerpo comida por impulso, y que sé que no me hace bien.

Pasa lo mismo con nuestro interior: cuando llevas una vida que te satisface, no necesitas andar metiéndote en chismes ni criticando a otros, ni aceptando que te den un trato indigno.

Pero si vamos con hambre de aceptación, cualquier oportunidad para saciarla será recibida como dulce miel.

Por ejemplo, un niño con hambre de atención, escuchará que está prohibido pisar el césped y justamente se irá a parar encima, buscando quién lo mire, para lograr un poquito de esta. No importa si el precio es alto, si se hace acreedor a un grito o a una palmada: lo importante es saciar esa necesidad.

Muchos de los que juzgamos “malos comportamientos” en los niños son solo una muestra de “hambre” de algo. Pero, siendo que los niños son tan sensibles, a veces no es solo una muestra de su “hambre”, sino también de la nuestra:

Un ejemplo muy común es la familia que se pasa demasiado tiempo dentro de casa. La mamá necesita salir a respirar aire fuera, pero no se da el tiempo y la verdad también le da pereza. Ahí los niños empiezan a hacer las cosas insostenibles dentro, y la mamá acaba llevándolos al parque como escapatoria. Al final, la principal beneficiada es la madre, que por fin respiró algo de aire fresco.

El versículo de hoy dice: “al hambriento todo lo amargo es dulce”, y esta parte es penosa, pero real: cuántas veces hemos visto a niños a quienes no les importa que sus padres les golpeen, que sus compañeros abusen de ellos, o que sus maestros los humillen? Si hay un vacío, aceptarán lo amargo como dulce, y hasta dirán: “lo hacen por mi bien” :(

Saciarlos, para que desprecien el panal de miel

En el aspecto físico te recomiendo saciar a tus niños de alimentos saludables, y así evitar que se inclinen por los dulces.

También saciarlos de contacto físico y abrazos, sobre todo pensando en la adolescencia, cuando aparecerán personas interesadas en llenar ese vacío (lastimosamente muchas de las relaciones tormentosas de pareja entre adolescentes y hasta entre adultos, se basan en la búsqueda de llenar vacíos que nada tienen que ver)

En la parte intangíble, sácialos de atención, de amor incondicional, de confianza, de respeto y aceptación.

Y si todavía demuestran andar en busca del “panal de miel”: mírate a ti y pregúntate:

Cómo refleja esta actitud de mis hijos algún punto en el que estoy insatisfech@?

Ahí podría estar la clave!

Busquemos que nuestro vaso esté lleno y tu copa rebozante, y lo digo a pesar de los problemas que puedas tener.

 

satisfacer las necesidades de los niños

Quién puede llenar tu vaso

No nos faltan dificultades, pero si miramos a Dios, Él nos ofrece hacerse cargo de ellas y además llenar todos esos vacíos, hambre e insatisfacción, para que seamos esa persona que desprecia el panal de miel, porque está verdaderamente saciada. Nos dice Dios:

Porque Yo he de satisfacer al alma cansada y he de saciar a toda alma atribulada.

Jeremías 31:25

Qué estrategias usas para mantener lleno el vaso de tus hij@s y tu propio vaso?

Espero tus comentarios!

Nos vemos mañana, con un tema muy íntimo y que nadie más tiene que saber

Día 26: Es necesario ponerles límites a los niños?

sabiduria para criarEste es el día #26 de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás

Aquí el versículo que escogí para hoy:

El que cava foso caerá en él;

Y al que reuelve la piedra, sobre él le volverá

Proverbios 26:27

Preguntas frecuentes:

  • “Debo poner límites a mis hij@s?”
  • “Cómo poner límites?”

Mi respuesta:

No necesitas ponerlos, ya están puestos! Solo necesitamos alumbrar cerca de ellos para que se hagan evidentes.

En el versículo de hoy, vemos un ejemplo de las consecuencias. Todo lo que hacemos trae su consecuencia, y no necesitamos inventar más. El conocimiento de estas consecuencias nos marca límites, pero no siempre los vemos con tanta claridad.

En mi opinión, nuestra labor como padres NO es poner límites. Para qué poner más?

Los límites ya están ahí: Son las potenciales consecuencias

 

los limites ya están allí

Unas las hemos probado, otras las conocemos por experiencias de otras personas, y otras son demasiado evidentes que no necesitamos que nadie nos convenza de que están ahí.

Nuestros hijos acaban de llegar al mundo y no han visto lo mismo que nosotros. Por lo tanto, mi principal recomendación para “ponerles límites” es llevarlos contigo en un porta bebés por todo el tiempo que sea posible. Así, se irán familiarizando con los límites a través de tu vida cotidiana. Aquí puedes ver unos ejemplos de cómo sucede.

La melena que no creció: Un límite de la vida real

Un día vino mi hijo llorando. En una mano tenía a su títere-león y en la otra unas tijeras.

Mamááaaa, le corté la melena a mi león!!!…pensé que le iba a crecer

Límite aprendido. No necesité ponérselo. Ahí estaba. No se lo mostré, y como no era algo de vida o muerte, tampoco importó mucho. El león quedó pelado nomás ;) .

No tuve que decirle nada ni darle ninguna lección. Solo le abracé y le dejé que llorara un rato sentado sobre mis rodillas.

En otros casos, pasan cosas más graves, como que la hermanita quede con el corte de pelo del león ;) O que al vecinito le duela el golpe.

Ese sería el límite: “Que al otro niño le duele”, y no que “mi mamá me amenazó con pegarme si pego a otros niños”.

Como adultos que llevamos más tiempo en el planeta, nuestro deber es el de mostrar esos límites que ya están ahí, o solo dejar que los descubran por sí mismos, cuando no hay peligro de afectar a otros. Diría, “alumbrar con una linterna para que los vean”, pero no crear más límites de los que hay con el afán de ser didácticos.

Por ejemplo, en lugar de saltar a decir “noooo, eso no se hace, de dónde aprendiste eso?”, podría funcionar algo como:

Hijo, si le tiras del pelo a él le duele

Yo confío en que los límites que puso Dios son suficientes. Cómo podría yo meterme en su creación y quitar unos porque no me convienen, o poner otros para mi conveniencia? Admito que a veces lo hago y sé las consecuencias: desequilibrio e incomprensión.

Te animas a aceptar los límites así como están, y servir de linterna para que tus niños los conozcan y se familiaricen con ellos?

Por qué crees que tenemos la tendencia a crear más límites de los establecidos?

Te espero en la entrega de mañana, sobre cómo evitar que los niños tomen malas decisiones.

El parto de Shakira pone en evidencia las debilidades de nuestra tribu

Han pasado más de 8 años, pero aún recuerdo que no era fácil ser nueva mamá. De hecho, como en el octavo día lloré hasta hincharse mis ojos porque no se respetaban mis decisiones.

Me trataron como a una inepta en el hospital, y todas mis decisiones les parecían mal tomadas.

Mi hijo tenía minutos de nacido cuando me “comunicaron” que lastimosamente yo era “una de esas mujeres que no pueden amamantar”.

Luego, cuando me declaré en rebeldía (no quieres encontrarte con la leona que rugió en ese hospital), la gente a mi alrededor hablaba de “la extranjera rebelde”, de la “mujer sin sentido común”, y de la “mamá irresponsable“.

Fui todos los calificativos en uno

críticas al parto de Shakira

“Deposite aquí su crítica más dura”

Me convertí en un buzón con un letrero que aparentemente decía “deposite aquí su crítica más dura“.

Así y todo me siento afortunada porque una vez sorteado el hospital, no me bombardearon tantos comentarios, como he sabido de casos. Mis visitas eran bastante respetuosas, y al menos no se comían mi comida, como también he sabido de casos :( .

En fin, que no fui ni la primera ni la única puérpera a quien han desplumado.

Hace poco supe de otra mamá que dio a luz.  Soy de tan poca farándula que ni sabía de su embarazo, pero me llamó la atención cuando percibí que había un bombardeo de críticas alrededor de su nido.

Me sentí identificada

Y no solo eso, sino que me sentí en el deber de pararme en la puerta de su cuarto y decir con cara de pocos amigos; “hoy no recibirá visitas”.

Y no creas que es simpatía con su talento o con su fama. Siéndote sincera, ni siquiera sé quién sea su pareja ni sabía que estaba embarazada. Es simpatía de tribu, y lo digo aunque salte toda mi tribu y me quite mi carné de afiliación. Qué más da…me la juego!

Es hora de que nos paremos frente a las puertas de las puérperas para defender su derecho a disfrutar de esos primeros momentos con sus bebés.

Que dejemos de decirles “pobre de ti que no eres como yo!”…”pobre de tu hijo que le tocaste como madre”…”allá tu, pero lo siento por tu bebé”…

He sido el blanco que han apuntado con esas frases. También me trataron como inepta ignorante. Me hablaban como si no tuviese capacidad de entender: “por tus caprichos, le estás haciendo un daño irreparable a tu bebé“, y mi ignorancia era la que supuestamente ponía a mi hijo en riesgo de muerte.

Pero lo más vergonzoso es lo que sigue…

No deja de ser un chisme de farándula

Antes de lanzarme a escribir este post intenté enterarme un poco de lo que se había escrito sobre el tema. Un panorama decepcionante, que me hizo abandonar la “investigación”:

  • que si era verdad o nos engañó la prensa
  • que si lo sabremos pronto
  • que si la pareja lo hizo así para tal o cual motivo
  • que si hay rumores de que no sé qué
  • que si esto sienta un precedente

El nacimiento no debe ser un negocio más. El nacimiento no debe ser una intervención médica más. El nacimiento no puede convertirse en un chisme de farándula más!!!

Chismes de farándula no faltan. Para qué consumir una historia de una puérpera, su pareja y su bebé?

OK, que lo consuma el resto, y lo más lejos del nido. Yo me quedo con la parte de la historia en la que me identifico con esta nueva madre. Me paro en la puerta de su casa para ahuyentar a los auto-invitados (ya les pasó cuando estaban recién paridas??), y solicito que, como tribu, acordemos no desplumar puérperas, con énfasis en las primeras semanas después del parto.

Espero su apoyo a mi moción o, aquí mismo, desplúmenme nomás, que ya pasé de llamarme puérpera.

Día 25: Despojándonos de los derechos de autor

sabiduria para criarEsta es la entrega #25 de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás

Aquí el versículo de hoy:

Comer mucha miel no es bueno,

Ni el buscar la propia gloria es gloria

Proverbios 25:27

Criamos a nuestros hijos lo mejor que podemos. Yo creo firmemente que la mayoría de mamás y papás se esfuerza en todo lo que puede, y hace según lo que conoce, cree, y tiene a su alcance.

Es seguro que nos estaremos equivocando, y por eso creo que siempre debemos examinarnos.

Tal vez estás en el grupo de quienes hacemos hacen todo bien ;) . Todo tiene su justificativo, en todo tengo la razón. Si he gritado, fue porque era necesario en este momento. Si he prohibido o permitido algo, era porque tenía total sustento lógico.

Y más tarde me encuentro escuchando:

Hijo, te he dado todo lo mejor. Te crío con apego, nunca te he golpeado, te trato con respeto…por qué te portas así???

A veces, cuando converso con mamás y papás me encuentro con adultos que parecería que esperan que les diga “felicidades, estás haciendo la mejor labor de crianza”.

Lo bueno de sus hijos sucede y ha sucedido gracias a ell@s y al tipo de crianza que les han dado. Lo malo ha sido porque “por unas horas pasaban donde mi suegra”, o porque “el papá les enseñó a hacer eso”.

Relájate. No es una competencia. Sé que eres la mejor mamá y el mejor papá y que, como yo, podrías ser mejor.

Mi aceptación es incondicional. Y así debería ser la de la sociedad. Deberían vernos como padres y madres potencialmente competentes a pesar de ser muy jóvenes o muy viejos; educados o iletrados; ricos o pobres; pacientes o impacientes; espirituales o materialistas. Qué sabemos de la vida de cada cual?

Y esto nos ha puesto en un lugar en el que parecería que tenemos que justificar ser buenas mamás y buenos papás y, de paso, a la penosa labor de proclamar que “gracias a mí”, mi hijo es lo que es.

Un momento. Tu hijo es una persona competente porque lo es. Tu hija es una niña inteligente porque lo es. Tú has hecho el mejor trabajo que has podido hasta aquí, y de seguro tienes el potencial de hacerlo mejor. No tienes que justificarte ni adornarte, que nos es un concurso de belleza.

tu hijo es una persona competente

Olvídate de los aplausos. Incluso olvídate de la recompensa.

Criar es suficientemente reconfortante como para hacerlo a pesar de todo.

Disfruta de la crianza en el día a día.

Yo he tomado la decisión de enfocarme en mí: yo soy la mamá y hago lo mejor que puedo, disfrutando de cada hora de ser mamá. Los logros son de mi hijo, y yo reconozco y agradezco la autoría de Dios en todo. Por supuesto, con sus logros soy yo quien se alegra primero, pero no dejan de ser SUS logros.

Ahora te invito a despojarte de los “derechos de autor”

“TSSSSssssss…”…es como desinflar un globo!…Pero buscar la propia gloria no es gloria.

Dejemos que nuestros hijos florezcan, reconozcámoslos como seres valios@s, y hagámonos a un lado para asombrarnos con sus logros.

Te atreves a abandonar aquí la competencia y a dedicarte a disfrutar de la crianza de tus hij@s, renunciando a la autoría de sus logros y virtudes?

Espero tus comentarios!!

Te veo mañana, para tratar el tema de “los límites”.

Día 24: Más allá de lo justo

sabiduria para criarLlegamos al  día 24 de la serie “31 días de sabiduría para mamás y papás

Este es el versículo para hoy:

No digas: Como me hizo, así le haré;
Daré el pago al hombre según su obra

Proverbios 24: 29

La justicia. No la conocemos. Qué es justo y qué no?

  • Si alguien me hace daño. es justo devolverle el mismo daño?
  • Si mi hijo me hace retrasar para la salida con mis amigas, es justo que le deje menos tiempo en el parque?
  • Si tu hija se saca malas notas en el colegio, es justo quitarle su hora de juego?

Un abogado tal vez diría que sí es justo. Pero, qué dijo Jesús?

Entonces Pedro viniendo a Él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿Hasta siete?

Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

Mateo 18: 21-22

Jesús no especificó en este punto acerca del trato con los hijos, tal vez porque sabía que ya sería suficiente si lográramos darles el trato que nos pide dar al resto de personas.

Cuántas veces está Dios dispuesto a perdonar? No solo setenta veces siete, sino todas las veces que le pidas perdón.

Dios nos llama a entregar amor y perdón incondicionalmente, y NO según las obras de cada uno.

Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué gracia tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.

Lucas 6:33

  • Si tu hijo hace lo que le pides, ámalo como a ti mism@.
  • Si tu hija te desobedece, ámala como a ti mism@.

Y no solo ames, sino demuestra ese amor. Afirma ese amor.

Confírmales en todo momento que no hay nada que puedan hacer para que ese amor cambie

confirma tu amor a tus hijos

 

“No por obras”

Imitemos el amor de Dios, quien no nos salva por nuestras obras (que serán buenas y malas), sino por su gracia.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios;

No por obras, para que nadie se gloríe.

Efesios 2:8-9

Podemos extender un poco de gracia hacia nuestros hijos y dejar de esperar a que hagan las cosas “bien” para demostrarles afecto?

Crees que demostrar amor incondicional podría ser contraproducente y desencadenar una falta de respeto y disciplina? Haz la prueba!

El amor incondicional ha sido la piedra fundamental de todos los aspectos disciplinarios con mi hijo, y creo que puedo recomendártelo sin ningún reparo.

Cuéntame cómo confirmas en la práctica ese amor incondicional hacia tus hij@s.

Espero tus comentarios!

Te veo mañana con la siguiente entrega, sobre un tema que tal vez sea como esa aguja que pincha el globo .

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