La Técnica de los 5 Pasos – Sobre Disciplina Basada en la Gracia


Por Crystal Lutton

Nota de FamiliaLibre.com: Este método de disciplina es utilizado cuando necesitamos que el niño obedezca a una orden del adulto. Esto demanda juicio para discernir si verdaderamente es necesario parar dicho comportamiento o simplemente es un capricho del adulto.

Algunos casos en los que es válido utilizar este método: cuando el comportamiento del niño conlleva peligro o algún tipo de daño para él o para terceros, cuando debemos abandonar el sitio y el niño debe parar su actividad, o cuando el comportamiento es por alguna razón inaceptable.

Sin embargo, el adulto debe conocer las características y necesidades del niño y no interferir en juegos creativos (siempre que sea posible), en la cantidad de alimentos que ingiere o intentar cambiar su espíritu explorador. Sé perceptivo y respetuoso de los sentimientos e ideas de tu niño, tal como quieres ser respetado en el futuro por él.

Sigue al paso siguiente solamente si no obtienes respuesta favorable con el primero.


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La Técnica de los 5 Pasos
(Por Crystal Lutton)

La técnica de los cinco pasos fue desarrollada por Lisa Kuzara-Seibold, Ministra de Educación de la Temprana Infancia de la Iglesia Palabra de Gracia, en Mesa, Arizona. Yo tuve la increíble oportunidad de tenerla como mi mentora mientras estuve empleada en el Departamento de Educación de la Temprana Infancia como profesora de Escuela Dominical. Este ejemplo de los cinco pasos es una adaptación de lo que se enseña en su manual de entrenamiento.

Paso 1: Exprese su requerimiento y ofrezca una razón.

Ejemplo: “Es hora de dejar de jugar y limpiar. Es hora de irse”.

Paso 2: Reformule su petición.

Ejemplo: “Debes parar de jugar y ponerte a limpiar”.

Es útil agacharse al nivel del niño y tocarlo mientras se lo mira a los ojos, para asegurarse de que tiene su atención.

Paso 3: Ofrezca ayuda.

Ejemplo: “Se te está hacienda difícil parar tu juego. ¿Puedes parar de jugar y ponerte a limpiar, o necesitas mi ayuda?”

Ya sea que su niño pida ayuda o no, respete sus deseos. La ayuda no es un castigo, es simplemente ayuda.

Paso 4: Ayude.

Ejemplo: “No has dejado de jugar. A ver, déjame ayudarte”.

De nuevo, la ayuda no es un castigo. Es el reconocimiento de que su niño no es capaz de parar por sí mismo. Esto puede deberse a su falta de madurez, cansancio o hambre, o simplemente a la falta de deseo de parar.

Paso 5: El Abrazo de Oso.

Párese detrás de su niño y envuélvalo con sus brazos al rededor de sus hombros y su pecho. Sujete los brazos del niño si le preocupa que se vuelva contra usted. Póngase de cuclillas a su nivel y hable dócilmente a su oído diciéndole que usted le está ayudando a parar, y que lo dejará irse cuando él sea capaz de hacerlo por sí mismo. Una presión suave sobre sus hombros puede evitar que el niño le golpee o intente huir de usted. Esto no es un castigo. Es proveer límites externos a un niño que no tiene límites internos.

Crystal Lutton es madre de cinco niños. Es la autora de Biblical Parenting . Visite su página web en http://www.aolff.org.

Traducido con permiso y en coordinación con la autora por FamiliaLibre.com Noviembre-2006.


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