Disciplina Basada en la Gracia


Por Crystal Lutton

La Disciplina Basada en la Gracia (DBG) es un estilo de crianza con soporte bíblico y fundamentado en las enseñanzas de gracia del Nuevo Testamento. En mi libro, “Crianza Bíblica”, me refiero a las lecciones de crianza que son populares hoy en día y expongo cómo estas no están basadas en un entendimiento apropiado de lo que Dios quisiera que seamos en relación con nuestros hijos.


Nuestro trabajo como padres es el de preparar los corazones de nuestros hijos para que sean buena tierra para la semilla del Evangelio, que es nuestro privilegio plantarla, no el de producir niños sumisos que se comporten perfectamente. Los padres no deben ser juzgados por el comportamiento de sus hijos, si no por sus reacciones a estos comportamientos.

La Biblia es inusualmente silenciosa en los asuntos de crianza excepto en encargar a los padres la responsabilidad de criar a sus hijos en el Señor y en darles la autoridad para hacerlo. La forma de criar es dejada al criterio de cada padre, yo pienso que la mejor opción es modelar nuestro estilo de crianza a partir del estilo de nuestro Dios Padre. Mi libro discute esta idea en gran detalle y también provee herramientas para criar en una forma no punitiva. Una crianza centrada en los padres no es más bíblicamente sancionada que una crianza centrada en los niños. Los creyentes estamos desafiados a ser centrados en Cristo en todas las cosas. Esto debe también aplicarse a la crianza. Un creyente debe extender el fruto del Espíritu hacia sus hijos -no esperarlo de ellos. Una condición de gracia para el creyente es aquella de relación incuestionable con el Padre. Una condición de gracia para el hijo del creyente no debe ser menos que eso.

Jesús dijo una parábola sobre un sirviente al que se le perdonó mucho y luego rehusó a perdonar a otro que le debía mucho menos. Nosotros somos sirvientes a quienes se nos ha perdonado mucho. Perdone a su consiervo, su hijo, quien tiene con usted la deuda de no haber venido cuando le llamó, o de haberle gritado “¡No!”, mientras ejercitaba su independencia en ciernes, propia de sus dos años de edad. En la parábola somos advertidos de lo que pasará si rehusamos a perdonar, y las consecuencias de no observar esta advertencia son bastante pesadas.

La responsabilidad del Espíritu Santo es producir fruto en la vida de un creyente. El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Es una expectativa irreal esperar esto de un niño; incluso creyentes maduros batallan frecuentemente en la producción de este fruto. ¿Cómo podemos esperar que nuestros niños produzcan de buena gana un fruto que nosotros luchamos por producir y que está creciendo en nosotros solamente por el trabajo fiel del Espíritu Santo?

La Disciplina Basada en la Gracia trata de modelar, ser amable y firme, enseñando (disciplinando), corrigiendo (amonestando verbalmente), respetando y siendo respetado en una forma que solo puede producirse a partir de una relación. La correcta relación que usted crea con su hijo refleja la relación que su hijo busca con su creador.

Artículo original en Inglés publicado por primera vez en la Edición Innagural de The MOM Report, Agosto 2001.

Derechos reservados 2005 por Crystal Lutton
Crystal Lutton es madre de cinco niños. Es la autora de Biblical Parenting . Visite su página web en http://www.aolff.org.

Traducido con permiso y en coordinación con la autora por FamiliaLibre.com. Noviembre-2006.


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