Por: Vivian Watson (84 Artículos)
Periodista, escritora, traductora y mamá de un niño de tres años. Escribe acerca de lo que significa convertirse en madre: embarazo, parto, postparto, lactancia, crianza y todo lo relacionado con los primeros años.
Yo solía ser una mamá bastante protectora en el parque. Cada vez que un niño le quitaba un juguete al mío, salía corriendo para tratar de mediar entre los dos. Hasta que me di cuenta de que esto no era una buena idea, porque no le estaba dando la oportunidad a mi hijo de aprender a defenderse por sí mismo. Desde entonces he procurado no intervenir demasiado temprano —¡aunque me cuesta! Tengo que frenarme para no salir corriendo, pero me he dado cuenta de una cosa: los niños terminan resolviendo los conflictos por sí solos si los adultos se lo permitimos. Y no necesariamente recurriendo a los pleitos y las lágrimas: me he quedado sorprendida viendo a Tobías negociar con otros niños acerca de quién usaba tal juguete, e intentando cambiárselo por otro si quería jugar con el juguete que tenía otro niño.
Claro que hay veces (aunque son pocas) en que alguno rompe a llorar, o Tobías me pide ayuda, o se produce alguna situación injusta, y en ese caso pues sí que intervengo, claro. Pero en general procuro observar primero y darles la oportunidad a los niños de que encuentren por sí mismos la solución a los conflictos.
¿Qué opinas? ¿En qué momento es bueno intervenir en estos casos? ¿Cómo lo haces tú?
___________
Te invito a visitar mi blog: NaceUnaMama.com



Los comentarios