
La sala cuando mi hijo tenía 3 años. En el centro no teníamos nada y había unos pocos objetos, juguetes, libros e instrumentos musicales alrededor. Mi espacio de trabajo estaba también pegado a la pared.
A mí tampoco me gusta el desorden.
Pero qué es el desorden o el orden? Cada uno tiene sus parámetros y sus límites. Lo que para mí es aceptable hoy, puede no serlo para mí mañana, pero no para ti hoy y sí mañana…Muy subjetivo.
Pero me gusta saber dónde están las cosas y poder encontrarlas rápido, y no me gusta que las cosas estén amontonadas, o sucias. Soy de quienes prefieren no tener, a tener amontonado.
Entonces, tomaré como referencia el comentario dejado en otro post del blog:
La casa está hecha un desorden, que las niñas ayudan a incrementar. Te has pasado todo el día tratando de mantener la casa limpia, estás cansad@, tu paciencia está a límite. En ese momento, muy a tu pesar, te conviertes en un ogro. Llega tu pareja (en este caso, yo) y te pide que tengas paciencia, lo cual no ayuda en nada y terminas mandando a todos muy, pero muy lejos.
La alternativa (que no te importe el desorden) tampoco existe porque… ¡si te molesta el desorden!
Entonces, la pregunta es: ¿cómo lograr tener una casa en orden, tener algo de tiempo para ti mism@, y seguir siendo la madre o el padre que te gustaría ser?
Mi opinión minimalista al respecto es: SIMPLIFICAR.
“Te has pasado todo el día tratando de mantener la casa limpia”
Mi sugerencia: no te pases todo el día en la limpieza. Limpia a una hora y que dure hasta el siguiente turno.
“Llega tu pareja (en este caso, yo) y te pide que tengas paciencia”
Mi sugerencia: no le pidas que tenga paciencia. Ponte a limpiar, llévate a las niñas un rato a dar una vuelta, o cualquier cosa que solucione el problema de cansancio y límite de la paciencia.
“¿cómo lograr tener una casa en orden, tener algo de tiempo para ti mism@, y seguir siendo la madre o el padre que te gustaría ser?
Mis sugerencias:
- Explicarles a las niñas que es el desorden lo que te pone de mal humor. No son ellas ni lo que ellas son. Es el desorden.
- Pasar menos tiempo en la casa, que así se ensucia menos y todos se mantienen de mejor humor.
- Acordar un lugar para cada cosa, y que este lugar sea cerca de donde se usa. Por ejemplo, si las niñas juegan en la sala, que sus cosas tengan su espacio ahí
- Si las niñas ya leen o pueden identificar dibujitos, pueden poner una etiqueta sobre el lugar y una etiqueta correspondiente en el objeto. Así, sabrán que 1 va en 1; 2 en 2…etc.
- Regalar, vender, o tirar las cosas que no usan frecuentemente. Si quieres que todo tenga su lugar, hay un límite en el número de cosas que puedes guardar. Y de todas formas, tener menos cosas significa limpiar menos y arreglar menos
- Si no quieres deshacerte de las cosas, almacena en cajas los juguetes que ya no usan, libros que no están leyendo, y todo lo que no han usado en más de 6 meses ó 1 año. Así, cuando lo necesiten buscan las cajas o luego de un año se deshacen directamente de ellas.
- Cuando lleven nuevas cosas a la casa, asígnenle inmediatamente un lugar. Si no hay lugar quiere decir que hay que deshacerse de algo, o mejor antes de llevar lo piensan y si no hay lugar no lo llevan.
- Tratar de que todas las cosas que usan las niñas estén a su nivel o que puedan alcanzarlas solas con un banco. Las cosas de los adultos deberían estar arriba y las de las niñas abajo, y así ellas podrían regresar fácilmente las cosas a su lugar.
- Si tener tantas cosas te impide ser el padre o la madre que quieres ser, definitivamente vale la pena deshacerse de ellas y quedarse con las preferidas.
- Permitir que las niñas puedan participar en la organización y la limpieza, pensando en lugares para colocar los objetos, o permitiéndoles intervenir en el aseo.
- Limpiar sin reclamar. Simplemente, si te molesta el desorden, recoge o limpia en silencio. Así evitas decir lo que no quieres.
- Flexibilizar un poco las expectativas. No es siempre una opción válida, pero puedes intentar poner tus expectativas un poco más abajo. Por ejemplo, pueden decidir que todo vuelva a su sitio a X hora, pero hasta ese momento tendrías que tolerar más desorden del que te gusta ver.



Hay Monica este es un tema en el que aún batallo, como a la mayoría a mi hijo el mayor le encanta curiosear y utilizar objetos de uso cotidiano en sus juegos pero luego le resulta muy pesado volver a poner todo en su lugar (y eso que ya tiene casi 7 años). Y como bien dices hay momentos en que se tolera bastante bien pero hay otros en que hasta por seguridad es indispensable controlar. Desde que mi segundo bb empezó a gatear me puse más inflexible al respecto con él por el riesgo de que el bb se pudiera asfixiar con sus juguetes pequeños o hacer daño con objetos fuera de su lugar pero implementando mucho de lo que tu dices se progresa bastante. Sobre todo eso de tener lo mínimo indispensable, de asignar un lugar para todas las cosas y recalcar por que es importante tener ordenado.
Ahh y por ahí me pasaron un tip de darle una manta para jugar sobre ella con sus legos (que es una de las cosas que más me aceleraba el pulso con el bb) y así cuando es necesario levantar no hay que batallar y la verdad es que ha funcionado muy bien.
Saludos
Gracias por las sugerencias. Las compartiré y trataremos de ponerlas en práctica.
Ya te contaré como nos fue.
Un abrazo.