
En Rivera, Uruguay
”Solo quiere llamar la atención”
Estoy de acuerdo con la segunda parte. A veces los niños hacen cosas para llamar nuestra atención.
No creo en la primera parte de la frase: “solo”, que un tanto desprecia o minimiza el esfuerzo.
- Pero, por qué un niño querría llamar la atención?
- Porque por alguna razón necesita esa atención. (hasta ahí fácil!)
Ahora, si un niño se golpea la cabeza para llamar la atención no significa que necesite golpes en la cabeza.
Si te pide un helado para llamar la atención, no significa que necesite el helado. Puede ser que le dé ganas, eso sí, pero me refiero a esas veces que los niños empiezan a pedir y pedir: un helado y no lo prueban porque querían en vaso y no en cono; arroz pero en plato redondo, le das el plato redondo y no le gusta porque está poco…le pones más y tampoco te acepta porque ahora quiere otra cosa. Me refiero a esas veces que “sabes” que quiere llamar tu atención.
Le doy o no le doy lo que pide? Le hago caso o lo ignoro? Le castigo y acabo con todo este drama?
Aquí pongo mi opinión:
Darle lo que pide?
No necesariamente. No siempre puedes sacar un árbol de la vereda y llevártelo a casa, pero si es posible, te parece buena idea y no te causará problemas, yo consideraría darle lo que pide. O no. Este no es el punto cuando se trata de llamar la atención.
Hacerle caso?
Sí, claro. Si necesita atención, ignorarlo solo empeorará el problema. Esa necesidad será acumulada o guardada en alguna parte y luego no vas a saber “por qué le pegó al amiguito si estaban jugando tan bien”. Es más, es bueno saber que nuestros niños todavía nos dan señales cuando fallamos en darles suficiente atención. Imagínate que estuviese guardándose todo dentro de sí, y no podrías adivinarlo por su comportamiento!
Lo castigo?
Desde mi punto de vista, el castigo es la NO opción aquí, ni de lejos. Míralo así: Yo estoy a cargo. Por cualquier razón, falla la comunicación entre mi hijo y yo. Es mi trabajo el cultivar una buena conexión con mi hijo. Sin embargo, como yo no ejerzo mi rol, mi hijo busca conexión (torpemente) y no la consigue. La busca más y más, y hasta se arriesga a hacer algo loco para llamar más mi atención. Dime, merece un castigo por intentar mejorar nuestra ralación?
Claro, lo hace “torpemente” porque no se da cuenta bien de lo que pasa. Solo detecta que algo anda mal con la conexión, pero no sabe cómo expresarlo en palabras ni peor cómo arreglarlo.
Si ha hecho algo muy loco
Luego de varios intentos fallidos, los niños suelen ir arriesgándose más para llamar la atención. Incluso hay quienes acaban en emergencias porque es la única forma de que papá y mamá dejen sus trabajos y salgan a “hacerse cargo”. Algunos arriesgan recibir un paliza, o recibir una fractura que les acompañará toda la vida…lo arriesgan mucho en sus intentos por acercarse a ti. Sí, a ti…(todavía piensas que un castigo sería efectivo?…y aún si lo fuese, no sería justo)
Y por supuesto, hay que explicar cuán peligroso puede ser cruzar la calle cuando pasan los autos, y todo cuanto consideres peligroso e inadecuado. Pero más allá de esto, debes explicar cuán valiosa es su vida para ti. Debes abrir tus puertas y reconectarte. Tocar sus puertas. Decirle que te gustaría pasar más tiempo juntos, o hacer un viaje, o jugar más, o cocinar juntos, etc. Al fin y al cabo es tu relación de amor con tus hijos y cualquier intento de conectarte más, vale la pena.
Asume tu autoridad
Qué cabida tiene un “si me vuelves a hacer esto no salimos al parque”, cuando sabes que lo hacen para llamar tu atención, y reconoces que ese debería ser tu trabajo y no el suyo?
Dónde queda la autoridad de una autoridad que no ejerce su rol? Lo mejor que puedes hacer para recuperar tu autoridad es empezar a reestablecer la conexión. Encargarte de mantener, cultivar, y cada día regar la relación. A veces también incluye pedir perdón y lagrimear un poco.
A mí me funciona tener un “tiempo dentro preventivo” al menos una vez por día (me lo propongo para que no se me pase por alto). Creo que esto es posible incluso para los padres que trabajan fuera de casa. De todas formas, al menor descuido, zaz! la relación empieza a flaquear y hay que tomar la iniciativa de reconectarse. Suele pasar.
Duro?
Sí, es duro darse cuenta de que algo estaba fallando, pero yo me alegro de poder reconocer los síntomas. Ya más grandes, y con la confianza fundamentada, te lo empiezan a poner en palabras, y se hace más fácil…o más duro.



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