Por: Elisa (37 Artículos)
Soy madre, esposa, cocinera, y administradora de mi hogar. Tengo una pasión por la nutrición y la vida sana y natural. Me encanta aprender de otros y también compartir información que estoy aprendiendo.
Hay otros mucho más expertos que yo en criar hijos (¡mi madre por ejemplo!) Sin embargo, hay algunas cuantas cosas que he aprendido y se con toda firmeza que son verdad. Quiero compartir una de ellas contigo. Debo muchísimo a mis padres que comprendieron lo importante que es la bendición, y me dieron este valioso regalo.
El corazón de un niño es como una flecha que se apunta hacia una diana
¿Qué es la bendición? Bendecir, según este diccionario es:
”Aprobación o consentimiento de una autoridad.”
Hay un dicho famoso de la Biblia que vá así. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. A una saeta la hay que apuntar de una forma muy precisa, no de cualquier manera para que pueda llegar a la meta. Es igual con los hijos.
¿Como podemos apuntar a nuestros hijos como una flecha para ser exitosos y confiados, sirviendo a otros y cumpliendo su propósito? Con la bendición. Es esto que les apuntará a la meta. Cuando palabras de aprobación salen de nuestras bocas hacia nuestros hijos algo muy poderoso sucede en sus corazones. Algo florece. Crece la confianza, la seguridad en identidad propi Saben a donde van, no gastan el tiempo intentando descubrir quienes sona. Ya saben quienes son porque se lo has dicho. Ahora pueden enfocarse en cumplir su propósito.
El corazón es como una planta
Recuerdo algo que dijo Craig Hill, el autor de “El Poder de la Bendición.” Resumido, Craig comparte que el corazón es como una plantita. Si la riegas con palabras de afirmación y bendición, esto es como regar a una planta con agua y abono. Sin embargo, cuando un corazón se riega con maldición (palabras que insultan o atacan la identidad de la persona), esto es como regar a una planta con ácido clorhídrico. Algo se muere por dentro, es doloroso y causa mucha inseguridad. Por ejemplo, que en un momento de desesperación un padre diga, “¡Eres inútil!” manda un mensaje al niño que “hay algo defectivo en mí.”
He escuchado a un argumento que dice, “no quiero afirmar demasiado a mis hijos por temor a que se vuelvan arrogantes.” A esto yo diría que entendemos correctamente cual es la bendición, esto no es un problema.
Una nota acerca de la disciplina
Cuanto más bendigo a mis hijos, más me quieren agradar. Más cariñosos se vuelven. Se sienten realmente seguros. Esto no significa que no les discipline, porque a veces sí hace falta. Si su comportamiento lo requiere, les daré una consecuencia para ayudarles a elegir un camino más sabio en el futuro. Esto es amor por mi parte. Quiero que mis hijos crezcan aprendiendo a ser sabios. Las consecuencias siempre estarán allí, pero prefiero que las que experimenten sean las mías y no los terribles resultados de vivir como adulto de una manera desobediente y egoista.
Cosas que he dicho a mis hijos ultimamente (¡y te dejo copiarlas para tu uso!):
- Mi amor por tí no está basado en tus acciones sino en quien eres por dentro.
- Me encanta tu sonrisa, tus ojos, tu pelo. Esto es un regalo de Dios y le doy gracias por como te hizo. ¡Tú también se lo puedes agradecer! (ojo: esto ayuda evitar la arrogancia o un sentido de superioridad porque está reconociendo el niño que sus dones vienen de Dios, no de si mismo. Es un regalo y nada más.)
- Estoy orgullosa de lo bien que te has comportado hoy, como trataste con amor a este niño más pequeño que tú.
- Veo unos cambios muy buenos en tí. Aunque a veces luchas para controlar tu ira, noté como la última vez te controlaste y me trataste respetuosamente aunque estabas enfadado.
- Tienes un deseo de hacer las cosas bien. Esto me agrada mucho.
- Me gusta como fuiste paciente con tu hermano pequeño. Esto demuestra madurez.
- Noté como te esforzaste mucho y no me interrumpiste en esa conversación. ¡Bien hecho!
Hasta cuando somos grandes…
¿Sabes qué? Hasta a los hijos grandes nos gusta que nos bendigan. Cuando mi papi me dice que buena mamá soy, me siento como si podría cuidar 100 niños más. Si mi mamá me dice, “aprecio que tienes un corazón de servir a otros,” siento que podría hacerles la cena a 100 pobres. Hasta de adulta, algo en mí necesita esas palabras y cuando las recibo, mi corazón dice, “¡si! ¡Ésta es quien soy yo!”



maravilloso!!! gracias
Excelente tema para tratar, agradezco mucho el que nos lo compartas!!! y me gustaría mucho nos orientaran como tratar a los niños cuándo su comportamiento no es el mas adecuado sin herirlos, gracias de antemano!
Gracias Elisa!! cuanta sabiduria en tus palabras. Me ha gustado mucho ya que a veces reaccionamos con los actos de nuestros hijos y en ese momento nos dejamos llevar por la ira o la frustracion. Este mensaje me a va proporcionar claves para contener esa energia y dirigirla hacia lo que realmente importa, !!!las palabras de reconocimiento y valoración engrandecen al ser humano!!!.
¡Gracias Silvia! Yo también sigo en ese caminoi. Abrazos.
Realmente me encanto tu articulo y coincido completamente todos necesitamos que nos hagan sentir bien con esas bendiciones, lo pondré en practica con mis nenes.